6/1/17

Berger descifró que las pinturas tienen "designios sobre nosotros"

· Arte, cultura y política, tres palabras inextricablemente ligadas para el crítico inglés.
· “La pintura al óleo y la idea de la propiedad van de la mano… celebran la propiedad privada”.

Berger, un crítico de arte polémico
y cáustico que animó a las masas a
mirar sin concesiones
Foto Víctor Camacho
Michael Glover
La Jornada 06/01/2017

¿Era o no era? Detestaba que lo llamaran así, pero eso es lo que John Berger fue, de principio a fin: crítico de arte.
Nació en Londres en 1926 y estudió pintura en las escuelas de Chelsea y Central. Pero, después de dedicarse un tiempo al arte, bruscamente dejó de pintar y se dedicó a escribir de tiempo completo. ¿Por qué? Explicó las razones en 2010.

“Fue una decisión muy consciente de dejar de pintar –no de dibujar–, y escribir”, declaró a The New Statesman. Un pintor es como un violinista: hay que tocar todos los días, no se puede hacer en forma esporádica. Para mí había demasiadas urgencias políticas como para pasar el tiempo pintando. La más urgente era la amenaza de guerra nuclear; el riesgo, desde luego, provenía de Washington, no de Moscú.

Desde finales de la década de 1940 escribía charlas sobre arte para la BBC, y aportaba con frecuencia encendida polémica a las páginas del Tribune y The New Statesman.

Una colección de esos artículos se publicó en 1960, en un libro que lleva el muy apropiado título de Permanent Red (Rojo permanente). En 1962 dejó Gran Bretaña para iniciar 10 años de vida peripatética en Europa, que sólo terminó a mediados de la década de 1970, cuando se estableció en la villa de Quincy, en los Pirineos franceses. Para entonces estaba inmerso en una carrera de escritor y polemista cultural de tiempo completo.

Fue quizá Ways Of Seeing, la serie de televisión de la BBC de 1972, la que lo instaló como un nombre familiar en los hogares, hasta el punto de olvidar que tanto el proyecto como el libro del mismo título que lo inspiró fueron esfuerzos de colaboración. Berger habló siempre con fuerza y audacia.

Esa serie, que irrumpió en las rancias ortodoxias de los conocedores de arte en todo el mundo, demostró, con su insolencia y osadía de marxismo ligero (hasta el final le encantaba definirse como una especie de marxista), sus cáusticas yuxtaposiciones y su abierta belicosidad, ser un tónico para una nación atrapada en las series de Google TV. Ways of Seeing aún se tiene como un libro clave en materia de arte, cultura y política, tres palabras que Berger consideraba inextricablemente ligadas.
El fin de semana pasado lo encontré en la librería de la Galería Nacional del Retrato en Londres, donde todavía se vende bien después de casi medio siglo. Algunas de las preguntas que el libro planteó son tan importantes hoy como siempre: ¿qué representa ver? ¿Cómo se relaciona el arte con el mercado? ¿Cuál es la diferencia entre desnudo y encuerado?

El libro dejó en claro que las pinturas tienen designios sobre nosotros, que la pintura al óleo y la idea de la propiedad van de la mano, pues no sólo inventó de hecho una forma de ver, sino también fue una celebración de la propiedad privada... y un signo de riqueza. Expuesta con brevedad, la agenda del libro terminaría por ser un sumario de la obra de vida de Berger. Lo que quizá lo fecha más que cualquier otra cosa cuando lo leemos hoy es su visión de las visitas a museos, las cuales describe como un pasatiempo que sólo las élites practican.

Ya no ocurre así, gracias, en parte al menos, al extraordinario éxito de la Tate Modern, lanzada en 2000.

Y algo de lo que estamos muy conscientes, también, es de la extensión en la cual muchas de sus percepciones fueron tomadas directamente de los escritos del gran crítico alemán Walter Benjamin, pero hay que reconocer que Berger fue siempre un poco como una urraca tratándose de información valiosa. Aparte de eso, Berger animó a las masas a mirar con atención y sin concesiones las obras de arte individuales, no dejar que la visión pierda filo por piedades fáciles acerca del asombroso ejercicio de la destreza técnica.

Berger era un narrador apasionante. El libro es testimonio de su creencia de que no se puede hablar con verdad y sinceridad sobre el arte sin relatar la historia humana que subyace tanto en la creación como en la apreciación de las obras. Este aspecto de su talento se mostraría en sus muchas incursiones en la escritura de novelas y guiones.

Su novela A Painter of Our Time (Un pintor de hoy), de 1954, presenta a dos personajes unidos por la pasión hacia cierta pintura de Goya en exhibición en la Galería Nacional. G, la novela rigurosamente experimental que publicó en 1972, le ganó el premio Booker. Más pronto se recuerda lo que hizo con parte del monto de ese premio que la trama de la novela misma: la donó al movimiento afroestadunidense Panteras Negras con la idea, según expresó, de volver el premio contra sí mismo (en referencia a su afirmación de que el patrocinador del premio se había beneficiado indirectamente del trabajo de esclavos en el Caribe).

En 1975 escribió A Seventh Man (Un séptimo hombre), acompañada por las fotografías de Jean Mohr, que lanzan una mirada fría y condenatoria sobre el uso indebido del trabajo migrante en Europa. A lo largo de su vida mostró arte que no sólo informaba y daba vigor a su escritura, sino también le aportaba una forma de mirar la relación entre los poderosos y los desvalidos.

Y miraba y reflexionaba sobre el arte en tantas formas diferentes, que los ojos de los críticos más convencionales se desorbitaban de incredulidad: por medio de obras de teatro y poemas, ensayos y cuentos que causaban polémica.

Siempre había mucho que decir, y una sola vida –incluso la vida de un Berger apresurado– era un tiempo demasiado breve para decir todo lo que necesitaba ser dicho. Su libro John Berger and Artists, de 2015, publicado cuando tenía 89 años, tenía más de 500 páginas, y cada una, hasta la última, era como un encuentro de lucha con las palabras, una despliegue interminable de ideas en fermentación.

En suma, Berger fue de principio a fin un hombre estridente, que expresaba sus opiniones como mazazos, hecho siempre evidente cuando uno se encontraba cara a cara con él y experimentaba de primera mano su hablar recio, su implacable asertividad.

The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Información relacionada:

05.01.2017 Fallece John Berger La Jornada

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PRONUNCIAMIENTO CONJUNTO DEL CNI Y EL EZLN POR LA LIBERTAD DE LA HERMANA MAPUCHE MACHI FRANCISCA LINCOLAO HUIRCAPAN.


PRONUNCIAMIENTO CONJUNTO DEL CNI Y EL EZLN POR LA LIBERTAD DE LA HERMANA MAPUCHE MACHI FRANCISCA LINCOLAO HUIRCAPAN.

Al pueblo Mapuche:
Al Pueblo Chileno:
A la Sexta Internacional:
A los medios de comunicación:

Los pueblos, naciones y tribus que somos el Congreso Nacional Indígena enviamos un saludo fraterno y solidario a la Machi Francisca Lincolao Huircapan, del pueblo Mapuche, en Chile, presa desde el 30 marzo de 2016. Sabemos que la huelga de hambre que en su resistencia mantiene la compañera Machi Francisca es por exigir la justicia que le ha negado el mal gobierno chileno, manteniéndola secuestrada por el delito de aferrarse a defender los recursos naturales, los lugares sagrados y derechos culturales de su pueblo, esperando a que su salud se deteriore tanto que comprometa la vida de la compañera, cuyo estado de salud es sumamente delicado.

Denunciamos que mientras el gobierno chileno reprime a la Machi Francisca, protege descaradamente a capitalistas trasnacionales y caciques como el latifundista Alejandro Taldriz, su tala ilegal y la corrupción del estado que lo protege.

El Congreso Nacional Indígena y el EZLN exigimos
  1. La liberación inmediata de la compañera Machi Francisca Lincolao Huircapan

  1. Que cese la represión contra el digno pueblo mapuche y sea revocada la Ley Antiterrorista que está dirigida a criminalizar la defensa territorial de los pueblos originarios chilenos con un enfoque racista y represivo.

  1. Respeto absoluto al territorio Mapuche.
Enero de 2017

Por la reconstitución Integral de nuestros pueblos

Nunca más un México sin Nosotros.

CONGRESO NACIONAL INDÍGENA.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.


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El poder de abajo

Foto: Radio Zapatista

Raúl Zibechi
La Jornada 06/01/2017

Es inédito en América Latina que decenas de pueblos y naciones indígenas decidan dotarse de un gobierno propio. La reciente decisión del quinto Congreso Nacional Indígena (CNI) de crear un Concejo Indígena de Gobierno, luego de la consulta y aprobación por 43 pueblos, que se propone gobernar este país, tendrá hondas repercusiones en el país y el mundo.

Como señala el comunicado ¡Y retembló!, estamos ante decenas de procesos de transformación radical, de resistencias y rebeldías que constituyen el poder de abajo, que ahora se expresará en el Concejo de Gobierno. De manera simultánea, el organismo tendrá como vocera una mujer indígena, que será candidata independiente en las elecciones de 2018.

Es el modo que los pueblos encontraron para que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales de 2018. De ese modo pretenden sacudir la conciencia de la nación, para desmontar el poder de arriba y reconstituirnos, ya no sólo como pueblos, sino como país. El objetivo inmediato es parar la guerra, crear las condiciones para organizarse y superar colectivamente el miedo paralizante que provoca el genocidio de arriba.

En la parte final el comunicado destaca que quizá esta sea la última oportunidad como pueblos originarios y como sociedad mexicana de cambiar pacíficamente y radicalmente nuestras propias formas de gobierno, haciendo que la dignidad sea el epicentro de un nuevo mundo.

Hasta ahí, a grandes rasgos, la propuesta y el camino para hacerla realidad. Desde la distancia llama la atención que los debates desde el pasado mes de octubre se hayan centrado en la cuestión de la vocera indígena como candidata en las elecciones de 2018, dejando de lado un tema fundamental que, creo, es la conformación del Concejo Indígena de Gobierno. Es evidente que no se puede entender la nueva cultura política que encarnan el CNI y el EZLN con las anteojeras de la vieja cultura, centrada en discursos mediáticos y en las elecciones como forma casi única de hacer política.

Que los pueblos indígenas de México decidan crear un concejo de gobierno parece un asunto de la mayor importancia. Son pueblos y naciones que ya no serán gobernados por nadie más que por ellos mismos. Millones de hombres y mujeres establecen su autogobierno de forma coordinada, en un solo concejo, que los representa a todos y todas. Es un parteaguas para los indígenas, que tendrá repercusiones en toda la sociedad, como la tuvo el alzamiento del primero de enero de 1994.

Aquí es donde conviene hacer algunas aclaraciones ante las más disparatadas interpretaciones y, si estoy equivocado, adelanto mis disculpas. La cultura política que practican el zapatismo y el CNI consiste en promover el autogobierno de todos los sectores de la sociedad: rurales y urbanos, indígenas, campesinos, obreros, estudiantes, profesionales y todos los sectores que se quieran sumar. Nunca pretendieron gobernar a otros, no quieren suplantar a nadie. El mandar obedeciendo es una forma de gobierno para todos los oprimidos, que cada quien implementa a su modo.

El comunicado aclara que no pretenden competir con los políticos profesionales, porque no somos lo mismo. Nadie que conozca mínimamente el zapatismo, a lo largo de estos 23 años, puede imaginar que van a dedicarse a contar votos, a conseguir cargos en gobiernos municipales, estatales o federal. No se dedicarán a sumar ni a restar a las siglas electorales, porque van por otro camino.

En tiempos de guerra contra los de abajo, creo que la pregunta que se hacen el CNI y el EZLN es ¿cómo contribuir a que los más diversos sectores del país se organicen? No se trata de que ellos los organicen, esa es tarea de cada quien. Se trata de cómo apoyar, cómo crear las condiciones para que eso sea posible. La candidatura indígena va en esa dirección, no como juntavotos, sino como posibilidad de diálogo, para que otros y otras sepan cómo le hicieron.

La creación del Concejo Indígena de Gobierno es la muestra de que es posible autogobernarse; si millones de personas de pueblos y naciones pueden, ¿por qué yo no voy a poder en mi colonia, en mi barriada, donde sea? Si el levantamiento de 1994 multiplicó rebeldías, contribuyó a la creación del CNI y de múltiples organizaciones sociales, políticas y culturales, ahora puede suceder algo similar. No hay nada tan potente como el ejemplo.

Este año celebramos el centenario de la Revolución de Octubre. La obsesión de los bolcheviques y de Lenin, que puede corroborarse en el maravilloso libro de John Reed Diez días que estremecieron al mundo, es que todos se organizaran en soviets, aun los que hasta ese momento los combatían. Llamaban incluso a los cosacos, enemigos de la revolución, a crear sus soviets y enviar delegados al congreso de toda Rusia. La revolución no se hace, sino se organiza, decía Lenin. Independientemente de lo que se piense sobre el dirigente ruso, la afirmación es el núcleo de cualquier lucha revolucionaria.

El tránsito de la indignación y la rabia a la organización, sólida y persistente, es la clave de cualquier proceso de cambios profundos y radicales. Rabia sobra en estos momentos. Falta organizarla. ¿Podrá la campaña de 2018 convertirse en un salto adelante en la organización de los pueblos? Nadie puede responderlo. Pero es una oportunidad de que el poder de abajo se exprese de las más diversas formas, incluso en actos y papeletas electorales, porque la forma no es lo esencial.

Reflexionando sobre los críticos, que no son pocos, en vez de acusar al CNI y al EZLN de divisionistas, podrían reconocer su enorme flexibilidad, siendo capaces de incursionar en terrenos que hasta el momento no habían tanteado y, de hacerlo, sin bajar banderas, manteniendo en alto los principios y objetivos. Los meses y años venideros serán decisivos para delinear el futuro de las oprimidas y oprimidos del mundo. Es probable que en pocos años valoremos la formación del Concejo Indígena de Gobierno como el viraje que estábamos esperando.

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5/1/17

Día 8 – Finaliza el encuentro L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad

L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad
4 de enero de 2017
Cideci / Universidad de la Tierra Chiapas


El 4 de enero de 2017 concluyó el encuentro L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad con seis ponencias que, con diferentes enfoques y desde diferentes disciplinas, reflexionaron sobre la ciencia y la conciencia: los mecanismos que con frecuencia ponen a la ciencia al servicio del poder y del capital y la posibilidad de encauzar el pensamiento científico para el bien de la humanidad. Se realizaron también las últimas tres pláticas de divulgación.

Al final del encuentro, las y los alumnoas zapatistas se presentaron e hicieron una evaluación colectiva del encuentro y de las palabras de lxs científicxs, los Subcomandantes Insurgentes Moisés y Galeano dieron sus palabras finales, y el Subcomandante Moisés leyó un pronunciamiento conjunto del CNI y el EZLN por la libertad de la hermana mapuche Machi Francisca Linconao Huircapan. 

El encuentro termina en la Universidad de la Tierra Chiapas, pero, como dicen las y los zapatistas, falta lo que falta. Las y los alumnxs zapatistas regresan ahora a sus comunidades para transmitir la palabra de lxs científicxs a los miles de jóvenas y jóvenes, mujeres y hombres de los pueblos rebeldes. Queda sólo imaginarnos ese proceso: las reuniones, las asambleas, el pensamiento colectivo entregado a la tarea de hacer propio por lo menos parte de las palabras de lxs 76 científicos que, a lo largo de estos ocho días, compartieron su conocimiento. 

Al mismo tiempo, lxs científicos regresan a sus lugares de origen con la inmensa responsabilidad de reflexionar sobre la pregunta zapatista que se destaca sobre todas las otras: ¿Y ustedes qué? Y queda la invitación zapatista. Por un lado, la propuesta de un encuentro dentro de un año, en diciembre de 2017 y/o enero de 2018, para un debate entre científicxs, para pensar colectivamente sobre propuestas para encaminar el quehacer científico para beneficio de las comunidades y la humanidad. Por otro lado, la invitación abierta a acercarse en cualquier momento a las comunidades y compartir sus saberes con los pueblos zapatistas.

Y para las y los demás, para todas nosotras, la inquietud y la responsabilidad de unir ciencia y conciencia ante el colapso mundial en el que vivimos y la pregunta insistente, dura y esperanzadora a la vez, de lxs zapatistas: ¿Y ustedes qué?


(Cobertura completa del encuentro L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad aquí.)


Ponencias:

Dra. Celia Oliver y Dr. César Abarca – “Reflexiones bioéticas sobre la inversión de recursos especializados en ciencia, arte y humanidades, el empleo, y espacios educativos”:

M. en C. Hugo I. Cruz Rosas – “Un posible lugar para la ciencia básica en el proceso de transformación social”:
(Descarga aquí)   

M. en C. Ma. del Pilar Martínez Téllez – “Las ciencias y la hidra capitalista”:
(Descarga aquí)  

Dra. Martha Patricia Mora Flores – “Dos formas de mirar a la Naturaleza: La del patriarcado con su lente capitalista y la mirada muy otra de los pueblos”:
(Descarga aquí)  

Fis. Nelson Ravelo – “¿Cómo los movimientos sociales pueden apropiarse de la construcción de una ciencia y una tecnología acorde a la transformación social?”:
(Descarga aquí)   

Dr. Steven Rose – “Science for oppression or science for liberation?”:
(Descarga aquí)   


Pláticas de divulgación:

M. en C. José Manuel Serrano Serrano – “¿Qué cantan las hembras en ambientes donde predominan los machos? El caso de las ranas y sapos”:

Preguntas a José Manuel Serrano Serrano:
(Descarga aquí)  

M. en C. Mariana Patricia Jácome Paz – “Efectos sociales de la erupción del volcán El Chichón, Chiapas”:
(Descarga aquí)  

Preguntas a Mariana Patricia Jácome Paz:
(Descarga aquí)  

Biol. Marina Nolasca Valdés Navarrete – “Acaparamiento del Océano… ¿Ilusión de pescar?”:
(Descarga aquí)  

Preguntas a Marina Nolasca Valdés Navarrete:
(Descarga aquí)  


Clausura:

Presentación de alumn@s zapatistas:

Evaluación de l@s científic@s por l@s alumn@s zapatistas:
(Descarga aquí)  

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés:
(Descarga aquí)  

Palabras del Subcomandante Insurgente Galeano:
(Descarga aquí)  

Pronunciamiento conjunto del CNI y el EZLN por la libertad de la hermana mapuche Machi Francisca Linconao Huircapan:
(Descarga aquí)  

Agradecimientos y cierre – Subcomandante Insurgente Moisés:
(Descarga aquí)  


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El zapatismo, la ciencia consciente y la función del arco iris


Por: Eugenia Gutiérrez, colectivo Radio Zapatista.
México, 4 de enero de 2017.

¿Cómo se explica científicamente cómo se forma el arco iris, por qué se dice que tiene 7 colores y cuál es la función que tiene?

Quienes se dedican a las ciencias naturales y a las ciencias exactas pueden responder las dos primeras partes de esta pregunta, planteada por el zapatismo hace unos días. Seguramente ya lo hicieron. Saben del fenómeno asociado al encuentro entre la lluvia y el sol, de la luz que se descompone en colores al contacto con el agua en esa lluvia, en una cascada, en una fuente, de porqué lo vemos como un arco, de los colores que distinguimos en el espectro del rojo al violeta, de qué perspectiva visual se necesita para verlo, de cómo puede aparecer incluso durante una tormenta. Ya lo habrán respondido con claridad y detalle. Pero las comunidades zapatistas, además, preguntaron cuál es la función del arco iris. Y como los fenómenos naturales no cumplen ninguna función, no tienen ningún propósito, eso ninguna ciencia lo puede responder. Los fenómenos naturales tienen un “por qué”, no un “para qué”, sabe la ciencia.

La pregunta llegó con otras más de cien desde el primer día del encuentro L@s zapatistas y las conCIENCIAS por la humanidad, que hoy ha concluido sus trabajos en el CIDECI-Unitierra de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. Algo inédito para un encuentro científico es que ésta y otras preguntas, como se informó, fueron colectivas, discutidas durante meses por muchas personas en muchas comunidades indígenas en resistencia, y así serán discutidas sus respuestas. Luego surgieron muchas más preguntas a lo largo del encuentro y al calor de cada tema. Pero hay algo que no es inédito cuando se trata de zapatismo, y es que muchas de las preguntas, colectivas o individuales, atañen a algo más que el conocimiento científico: nuestra conciencia. Ya algunas científicas y científicos presentes en la Universidad de la Tierra explicaron con cuidado lo que es la ciencia. Conocimiento adquirido con observación y razonamiento. Ensayo y error. Comprobar o refutar. Sistematizar para deducir leyes o principios generales del funcionamiento del cosmos. ¿Pero cómo definimos la conciencia?

El término “conciencia” engloba un concepto ambiguo. Del latín consientia, dice la academia española de la lengua, por un lado sería “propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta”, “conocimiento reflexivo de las cosas”, “actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto” y, desde la psicología, “acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo”. Por el lado de lo cultural y lo moral, la conciencia sería “conocimiento interior del bien y del mal”, mientras la “conciencia errónea” sería “la que con ignorancia juzga lo verdadero por falso, o lo falso por verdadero, teniendo lo bueno por malo o lo malo por bueno”. Es decir que la conciencia es una capacidad individual. Nuestro saber que somos, que existimos, que estamos aquí y que en un rato ya no estaremos ni seremos. Según señalaron las intervenciones zapatistas en voz del Sup Moisés y el Sup Galeano, hablar de conciencia también es un juego de palabras. Estar “con” la ciencia propone cercanía, compromiso, acompañamiento. Y según explicó la joven zapatista Marina, también es saber que sólo “en común podemos crear algo” para superar “la fuerza de gravedad” de un sistema que nos aplasta.

Ninguna ciencia puede sistematizar los “atributos esenciales” ni las “modificaciones” que experimenta el espíritu humano. Ni siquiera las ciencias sociales, ni las humanidades. Y de la conciencia, hasta ahora, no se pueden deducir principios ni leyes generales. Pero si, además, la conciencia es una actividad mental individual, ¿cómo generamos conciencia colectiva, constructiva y humanista, para que surjan ciencia y tecnología comunitarias con una fuerza tal que puedan contrarrestar lo que nos destruye? El zapatismo plantea que necesitamos otras definiciones. Nuevos conceptos, pues.

Tenemos imaginación. Conciencia e imaginación. Y si bien la biología ha explicado que podríamos no ser la única especie que tiene conciencia e imaginación, también ha señalado que sí somos la única especie capaz de razonar y de generar tecnología compleja a partir de la conciencia y la imaginación. Eso nos distingue como especie. Pero también en la conciencia se destruye, como lo relataron muchas ponencias.

La conciencia puede ser humanista y puede imaginar un mundo mejor, pero para transformar se necesita mucho. Científicas y científicos reunidos en el CIDECI han explicado durante días que el trabajo de la ciencia y la tecnología está inmerso en sistemas económicos, políticos, sociales y culturales que definen sus objetivos y sus alcances. El entendimiento de lo natural se relaciona, entonces, con lo económico, lo político, lo social y lo cultural. Eso conlleva riesgos muy grandes para nuestras sociedades, porque la tecnología producto de la ciencia tiene efectos positivos y negativos dependiendo de quién y para qué la genere. Hay conciencia que destruye y conciencia que construye. Es desde esa conciencia constructiva que el zapatismo nos provoca a transformar, antes de que destruyamos nuestra propia historia cuando apenas comienza.

Lo que propone el zapatismo se puede lograr. Con su conocimiento científico, muchas participantes, muchos ponentes en la Unitierra parecieron configurar el espectro de colores que nuestros ojos humanos alcanzan a ver. La perspectiva necesaria para observar el fenómeno nos la brindaron las preguntas del zapatismo. La tormenta ya sabemos de dónde viene. Luego una conjunción novedosa originó una luz que se proyectaba más allá del espectro que nuestras miradas perciben a simple vista. Los espejos de la resistencia del Congreso Nacional Indígena y las voces colectivas de las alumnas zapatistas Marina, Sofía, Esther, Cecilia y Claudia, en perfecta armonía. La confluencia de todos los factores necesarios para contemplar ese momento único, ese instante que nos hace detenernos para mirar con respeto y en silencio porque un arco iris, sea lo que sea, es también una oportunidad fascinante que estimula nuestra razón e imaginación para reflexionar sobre la magia temporal pero infinita de la vida.

En el mapa presentado por Cristian con Mary Chuy a su lado, ambos del CNI, se perfila un método para usar razón e imaginación desde una conciencia colectiva constructiva y humanista con el fin de hacer ciencia y generar tecnología comunitarias. Takiekari, “nuestro todo”, explica Cristian que le llaman los wixaritari. Le llaman así al mundo, al universo, desde un microcosmos donde “la lucha por la tierra es irrenunciable”. Luego están las yurameka, “las esencias de la vida” que la ancestría wixárika ordenó cuidar “como algo que crece desde el principio de la vida” porque de ese cuidado “depende cada uno de los aspectos vitales de la ecología” en el macrocosmos. En los sueños, imaginarios y reales, de las mujeres zapatistas, se intuye que es posible “hacer ciencia para la vida”, dice Marina. En su hablar delante de sus compañeros se demuestra que la pesadilla de la tormenta frente a nosotras, sobre nosotros, puede terminar cuando logremos “gobernar nuestros conocimientos”.

No es fácil cuidar el territorio, los equilibrios de la vida. Pero los pueblos indígenas de México y otras naciones lo han hecho por muchos años. Hubo un tiempo en que, incluso, hicieron otra ciencia y generaron otra tecnología que operaron por siglos. En Teotihuacán, una ingeniería civil que planificó una mega urbe totalmente funcional. El trazo perfecto en las calzadas, su inclinación correcta para el manejo del agua, el desvío sensato de un río, el cementante adecuado que la arqueología aún no puede reproducir. En la gran Tenochtitlán, una ingeniería hidráulica cuyo funcionamiento no pudo mantener Europa. La separación inteligente de aguas dulces y saladas, el manejo de manantiales, los sistemas de agua potable y drenaje, las chinampas. En Xochicalco, una ciudad sobre una cueva con la apertura exacta que comunica el inframundo con el mapa estelar y que permite observar solsticios, equinoccios, o que puede radiografiar nuestra mano al contacto con un profundo rayo de sol. En Palenque, Copán y Quiriguá, el entendimiento preciso del movimiento espacial del tiempo. En Tzin Tzun Tzan, Mitla o Machu Pichu, la arquitectura abrumadora, permanente. En toda la América indígena, la medicina herbolaria efectiva, el maíz fortalecido en el respeto mutuo, la agricultura, la apicultura, otra taxonomía, la técnica de pintura y cerámica que combina sustancias para producir forma y color que perduran por milenios, la navegación, la construcción de islas artificiales, diques, muelles, pirámides, ciudades estucadas y bañadas en color. En el Istmo de Tehuantepec y el área maya, caminos estucados de cien kilómetros, la invención original de un sistema de escritura, de una cuenta solar, una lunar y otras muchas, el diseño de un método para el registro anticipado de eclipses de sol y luna (incluidos los que no podían observar), el descubrimiento de la notación que indica ausencia de unidades contables. En Cobá, una señora que registró nuestra gran explosión en ciclos exponenciales de 13 elevado a la potencia 20. Más de 28 mil cuatrillones de tunes.

Pero desconocían el acero y la pólvora, y no habían desarrollado anticuerpos para bacterias y virus llegados de muy lejos.

No es fácil cuidar el territorio, los equilibrios de la vida. Aún así, los pueblos indígenas de México y otras naciones lo están haciendo y lo seguirán haciendo en medio de una guerra continua, conscientes de que no tenemos por qué ser un sicariato ni una empresa voraz si somos cuna de civilizaciones. Es ahí donde la razón y la imaginación cobran vida, donde se sabe que la ciencia no transforma para bien si no es comunitaria y la conciencia no basta si no construye y si no es, además, colectiva y humanista. Miles de alumnas y alumnos zapatistas se preparan. El Congreso Nacional Indígena, también.

Esto es muy raro. Las invisibles, los inexistentes de ayer violentando hoy y mañana las leyes de la óptica y de la física. Desactivando, a golpes de energía, una tormenta. Quienes se prepararon para la muerte y la guerra aprendieron a prepararse y a prepararnos para la vida, gracias a su saber ancestral y a su fortaleza ante el dolor. Pero, sobre todo, gracias a su conciencia colectiva que construye, a su imaginación organizada y a su voluntad de lucha desde la razón y la autonomía. Ahora se preparan para vivir el conocimiento comprobable, entre otras cosas.

De acuerdo al calendario gregoriano, comienza un año nuevo. Le dimos otra vuelta al sol y vivimos para verlo, vivimos para ver este arco iris, parteaguas en el umbral de otro tiempo. ¿Qué función tiene? Si fuera un fenómeno natural, científicamente no tendría ninguna. Pero el arco iris del que hablamos, de origen aún por explicar y colores por definir, cumple una función en nuestra conciencia porque no es un fenómeno natural.


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Fallece John Berger

Foto: Víctor Camacho

El novelista, dramaturgo, guionista, poeta, crítico de arte, pintor y sobre todo compañero John Berger falleció en París el pasado 2 de enero de 2017 a los 90 años de edad. Lamentamos su ausencia con nosotrxs pero celebramos su obra y su vida y la vida que con su caminar y su mirada encendió en tantas y tantos en los más diversos tiempos y geografías.


Enseguida, un texto de Ramón Vera Herrera:

John Berger 

John Berger vivió influyendo decisivamente a las personas que trabaron contacto con él. Establecía relaciones reales, y su responsabilidad con lo mutuo no admitió nunca la asepsia de abandonar su persona en aras de ser un personaje inolvidable. John tuvo siempre la generosidad de ser él mismo, al igual que Julio Cortázar, ambos conscientes de que ser humanos era su brega más fundamental, buscando hacer sentido, como simples mortales, dudando de ser narradores, porque en verdad lo eran.

Es lugar común que John nos transformó el modo de aprehender las artes. Su mirada rompió los moldes en que nos tenían encasillados críticos y dealers.

Con sencillez nos devolvió la conciencia de ser sujetos ante el arte, y que la mirada de los artistas puede obedecer a modas y criterios propios de los enclaves de poder. De manera sorpresiva para su tiempo, develó que nuestra mirada y entendimiento de la realidad, lo que nos asombra y la pertinencia que conferimos en nuestra vida cotidiana a la creación artística pasada y presente, se apegan a un condicionamiento social e imaginativo que nos imponen mediante una deshabilitación histórica implacable.

Es menos común que la gente ubique que John Berger siempre quiso entenderse con el impulso narrativo, el gesto primigenio del que surge la narración y más tarde la escritura, la poesía, la canción y la llamada literatura. La narración fue su método para abarcarlo todo, para intentar entender junto con los demás, pese a la oscuridad, el silencio y el olvido que se nos quiere imponer.

Desde la intimidad más subjetiva, ejerciendo la imaginación y el reconocimiento de otras y otros, intentó siempre impulsar relaciones más justas y significativas. Relaciones donde fuera posible hacer a las personas más ellas mismas, más creativas, más humanas.

Asumió muchas tareas en paralelo. Una muy central para el mundo contemporáneo fue su retrato del mundo campesino.

Puso en la discusión mundial la asombrosa permanencia y pertinencia, visible en la zona zapatista, en el CNI, en las resistencias en todo el planeta, pese a la guerra abierta que busca desmantelar los ámbitos rurales tradicionales, su rentabilidad y sustentabilidad, y los ámbitos de justicia institucional para defenderlos.

Alguna vez dijo que si mirábamos a 10, 15 años, tal vez los campesinos estaban próximos a su erradicación, pero que mirando con lentes de larguísimo plazo, los 10, 12 mil años de pervivencia de los núcleos campesinos auguraban que iban a prevalecer gracias a tener aún claves profundas y vastas de la existencia y los saberes ligados a la tierra.

Detalló sus diferencias con el proletariado, sus estrategias cotidianas y de largo plazo, su entendimiento y cuidado mutuo con la tierra. El peso que en sus vidas tienen el amor, la lealtad, la esperanza y la violencia. Su apertura ante el misterio y su descreimiento de las respuestas fáciles por precisas que sean. Su insistencia en compartir experiencias, trabajo y saberes surgidos de lo remoto de la humanidad sin los cuales sus vidas pierden horizonte. Detalló también su comprensión diversa de vivencias simultáneas, no lineales. Esto fue crucial.

Retratar campesinos lo hizo indagar su tránsito a los campos de trabajo, a la condición de migrantes expulsados de su propia vida, del centro mismo de su mundo a uno de sus fragmentos, a las urbes como sueños soñados por otros [ahondando en la colisión campo-ciudad].

Berger recreó la cotidianidad campesina como un tejido de tiempos cumplidos a diario, envuelto en un ritmado anual y la singularidad de sus experiencias y procesos propios. Para John la cultura unilineal del progreso era un empobrecimiento extremo de los milenios de crianza mutua con la naturaleza que le permitieron al campesinado mantener un sentido propio de la historia, opuesto al capitalismo y el progreso.

En sintonía con Karl Polanyi, Jean Pierre Dupuy, Iván Illich y Jean Robert, para John el determinismo positivista implica una deshabilitación que en su extremo es una esclavitud total donde la gente ya no se reconoce, aceptando como natural la imposición, el despojo, la fragmentación y la confusión en su mundo.

Reconocer la disparidad, la elasticidad y la sincronía relativa de los fenómenos, entender el tramado acumulativo de historias, experiencias y saberes, vigentes tras milenios en los procesos propios de una comunidad o una región, permitió globalizar que los pueblos campesinos reivindicaran su ser desde sí mismos, en su territorio, centro de su mundo pleno y significativo, su hogar como punto de imantación de la vida y la muerte, del contacto con lo sagrado y la infinitud, cruce de caminos en que espacio y tiempo son indivisibles e igualan su significación con lo real, y donde los muertos son el núcleo de la imaginación de los vivos que los alojan como memoria para el futuro.

Para Berger, indagar el tiempo de la conciencia era una de las primeras tareas de cualquier cultura: entender la disparidad de duraciones y ciclos de la experiencia humana; trazar relaciones entre lo permanente y lo que se transforma; resaltar los momentos fulgurantes en nuestra existencia que parecen resistir al tiempo. Sólo así puede asirse la idea de la diversidad. Ser reconocidos como centro único de nuestra propia experiencia y como tal diferentes, es el corazón de la propuesta libertaria de John Berger.

Relatar nuestra experiencia nos hace recobrar nuestra identidad y pertenencia, nuestro propio sentido, colectivo, de la historia. Al barrido lineal e inexorable que como historia nos impone el poder, él opone las historias que, expresadas desde los procesos particulares de personas y colectivos, rincones y circunstancias, pueden devolverle a la historia la existencia –y la versión propia– de millones de personas.

Tal vez su valentía más desnuda sea plantarnos ante el misterio, esa oscuridad, con relativa calma, y resolver el presente con lo que tengamos a la mano. Reivindicar el presente implica asumir la incertidumbre y salvar ese nuestro instante con la esperanza y la justicia (como talismán) entre los dientes. En la tranquilidad apasionada de no perder nuestra vida futura por cometer una vileza ahora.

Fuente: La Jornada

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4/1/17

Día 7 – ConCIENCIAS por la Humanidad

L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad
3 de enero de 2017
Cideci / Universidad de la Tierra Chiapas


El penúltimo día de “L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad” continuó con ponencias y pláticas de divulgación desde la biología, la neurobiología, la genética, la ecología, la epistemología, la física, la geoingeniería, la medicina, la óptica, la fisiología.

La neurobióloga Alejandra Arafat Angulo Perkins reflexionó sobre el camino y el quehacer de la ciencia en México. Inició discutiendo los vicios del mundo científico, desde la formación, el trabajo académico, la regulación del financiamiento, la burocracia científica, los métodos de generación de conocimiento. Después examinó la situación en México, en particular el rezago educativo y en la ciencia, haciendo un recorrido desde la Colonia hasta nuestros días. Finalmente, presentó algunas propuestas para una ciencia al servicio de la sociedad.

El Dr. Stuart Newman, en su plática sobre los usos sociales de la ciencia, examinó cómo el concepto de gene ha sido utilizado en las últimas décadas para dividir a las personas y arrebatarles sus recursos naturales. Para tal, hizo un recorrido por la historia del conocimiento, sobre todo en la agricultura, así como tendencias como el eugenismo, hasta llegar a la ingeniería genética. La reflexión se encaminó a pensar qué se puede hacer para detener este mal uso de la genética.

El maestro Ernesto Hernández Daumas discutió la relación entre la producción de alimentos y la salud pública. La discusión partió del estudio de dos animales emblemáticos, de suma importancia para la riqueza medioambiental, que están en proceso de desaparición: las abejas y las mariposas. Las causas principales de su declinio posiblemente tengan que ver con el uso masivo de agriquímicos, los campos electromagnéticos de las telecomunicaciones, que interfieren con sus sistemas de orientación, y el surgimiento de nuevos virus y hongos debido al uso de pesticidas. Problematizó también los subsidios a la agricultura, el potencial nutricional de policultivos vs. monocultivos, y reflexionó sobre lo que se puede hacer frente a las condiciones actuales.

El ingeniero Christian Abraham Enríquez Olguín, del Colectivo Alterius, discutió en su charla “Las transiciones entre puntos de equilibrio epistémicos” nuestro entendimiento de la ciencia y las interacciones entre los diferentes agentes sociales, desde 2 perspectivas: los espacios académicos institucionales y lo colectivo. El Colectivo Alterius propone la generación de conocimiento y el estudio multidisciplinario de casos de forma libre y colectiva. Discutió “las transiciones entre puntos de equilibrio epistémicos” por medio de la reapropiación de conceptos de sistemas dinámicos complejos para describir relaciones y desenvolver una crítica de las formas de relacionarse como agentes en la ciencia.

El Dr. Juan Manuel Malda Barrera hizo un recorrido de la trayectoria de las ciencias y el conocimiento, desde Grecia, pasando por la Edad Media, la Ilustración, hasta nuestros días. Discutió el surgimiento de la física, de la economía y su relación con la física, la biología, las teorías de Darwin. Expuso el caso del naturalista ruso Kropotkin, quien en el libro “La ayuda mutua” propone que los animales tienen más posibilidad de sobrevivir si se ayudan mutuamente, como contrapunto a la idea de la competencia. Discutió también el gradual camino de la ciencia hacia su dimensión aplicada, de manera que muchas veces se asocia la ciencia directamente a la tecnología. Ante esto, contrapone a la ciencia como “desocultamiento” (tal como lo entendían los griegos), que entiende el sentido de la existencia como una “vida buena”, que expresa el potencial.

El físico Carlos Rodrigo Martínez Prieto hizo un recorrido por el desarrollo del ser humano y del conocimiento, desde la creación de mitologías para entender el mundo hasta llegar a la ciencia occidental y su trayectoria en la historia. A partir de eso, se pregunta si la física y las ciencias naturales son una genuina herramienta de liberación de los pueblos.

La Dra. Fabiola Méndez Arriaga habló de la destrucción del medioambiente en nombre de la salud capitalista, examinando las raíces de la ciencia, de los fármacos y de la geoingeniería”, e planteó la propuesta de una ciencia a favor de la humanidad: una ciencia artesanal, colectiva, crítica y libre.

El Subcomandante Insurgente Moisés describió los cambios en el zapatismo desde la clandestinidad hasta el momento actual, y cómo entre los jóvenes de los pueblos ha surgido la necesidad de entender la ciencia para aplicarla para resolver los problemas que enfrentan. El zapatismo del Viejo Antonio, dijo, es algo del pasado, porque la realidad ha cambiado. Ante ese cambio, surgen nuevas necesidades, entre ellas el dominio de las ciencias. Propuso finalmente realizar otro encuentro en diciembre de 2017, en el que los y las científicas puedan plantear propuestas y discutirlas entre sí, de manera que los y las zapatistas puedan observar el proceso de llegar a acuerdos.

El Subcomandante Insurgente Galeano reiteró la invitación y explicó que el interés de los pueblos por la ciencia no proviene de los mandos, sino de los propios pueblos. La mayoría de las presentaciones, dijo, han sido brillantes y dan pie para debates profundos. Pero también criticó duramente a algunos científicos que presentaron temas que no eran científicos, sino pseudocientíficos o peor aún, charlatanería. Finalmente, presentó “El Apocalipsis según Defensa Zapatista”.

Ponencias:

Dra. Alejandra Arafat Angulo Perkins – “El camino y el quehacer de la Ciencia en México”:

Dr. Stuart Newman – “Social uses of science” (“Usos sociales de la ciencia”):
(Descarga aquí) 

Maestro Ernesto Hernández Daumas: “Producción de alimentos y salud pública”:
(Descarga aquí)   

Ing. Christian Abraham Enríquez Olguín – “Las transiciones entre puntos de equilibrio epistémicos”
(Descarga aquí)  

Dr. Juan Manuel Malda Barrera – “Ciencia y diálogo entre culturas”:
(Descarga aquí)  

Dr. Carlos Rodrigo Martínez Prieto – “¿Es la Física y las Ciencias Naturales una genuina herramienta de liberación de los pueblos y personas?”:
(Descarga aquí)

Dra. Fabiola Méndez Arriaga – “La destrucción del medioambiente en nombre de la salud capitalista: raíces de la ciencia, de fármacos y de geoingeniería”:
(Descarga aquí)  

Subcomandante Insurgente Moisés – “¿Qué sigue?”:
(Descarga aquí)  

Subcomandante Insurgente Galeano – “¿Qué sigue?”:
(Descarga aquí)   


Pláticas de divulgación:

Biol. Felipe Gómez Noguez – “Pteridium, un helecho capitalista”:
Fís. Gustavo Magallanes Guijón – “De ballenas, jaguares, y microbios. Visualización geocomputacional de especies biológicas desde el techo de la casa del tamaño del mundo”:
(Descarga aquí)  

Preguntas a Gustavo Magallanes Guijón:
(Descarga aquí)  

M. en C. Jesús Vergara Huerta – “No lo mires a los ojos: Nuevas rutas no invasivas para el estudio ecofisiológico”:
(Descarga aquí)  

Preguntas a Jesús Vergara Huerta:
(Descarga aquí)  

Dr. Luis David Alcaraz – “Los microorganismos, sus genes y la salud”:
(Descarga aquí)  

Preguntas a Luis David Alcaraz:
(Descarga aquí)  

Dr. Manuel Fernández Guasti – “Tlayohualchieliztli y los saberes indígenas”:
(Descarga aquí)  

Preguntas a Manuel Fernández Guasti:
(Descarga aquí)  

(El Dr. Manuel Fernández está respondiendo también a las preguntas de los zapatistas expresadas por el Subcomandante Galeano, y las respuestas están disponibles en: https://luz.izt.uam.mx/drupal/es/ciencia/conciencia)

Entrevistas:

Entrevista a Jesús Vergara Huerta:

Entrevista a Manuel Fernández Guasti:
(Descarga aquí)  


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3/1/17

CNI y la sociedad civil: ajustar nuestros relojes


Desde que el Congreso Nacional Indígena (CNI) se declaró en asamblea permanente –el 14 de octubre de 2016–, el movimiento alrededor de la propuesta ha sido constante. Además de los pueblos, naciones y tribus que conforman al CNI, diversas colectividades, barrios e individuos han buscado escuchar y entender la iniciativa. Para ello, un primer ejercicio esencial ha consistido en leer detenidamente los comunicados «clave», pues son las y los delegados mismos quienes pueden explicar los motivos y razones que dan origen y sostén a esta iniciativa. El primero de ellos, «Que retiemble en sus centros la tierra» —publicado el 14 de octubre de 2016, al concluir la primera etapa del 5º CNI—, realiza un listado de 27 denuncias sobre despojo y represión, que dan cuenta de la guerra de exterminio contra los pueblos originarios en el territorio mexicano. Y señala que, si bien dicha guerra no ha cesado desde hace 524 años, se ha agudizado en los últimos tiempos. Después de las denuncias, el comunicado enfatiza que la lucha es por la vida digna y, el camino, por la resistencia y la rebeldía desde abajo y a la izquierda.

Los participantes del 5º Congreso reiteraron la importancia de las asambleas, juntas y concejos populares —locales, comunales, ejidales, regionales o interterritoriales—, no sólo como parte esencial de la defensa cultural e identitaria de los pueblos originarios, sino como materia prima de la rebeldía: «Para defender lo que somos, nuestro caminar y aprendizaje se han consolidado en el fortalecimiento en los espacios colectivos para tomar decisiones…». Además, mencionaron la importancia que ha tenido para sus luchas hacer uso de recursos jurídicos, acciones de resistencia y alianzas con diversos sectores de la sociedad civil.


A la creación, recuperación, defensa y ejercicio de formas organizativas propias de los pueblos se suman la necesidad de medios de comunicación, instituciones de justicia y autodefensa, medicina, agricultura, rituales y ceremonias tradicionales, así como la realización de foros, campañas y otras actividades. Todo ello alejado de los partidos políticos, «que sólo han generado muerte, corrupción y compra de dignidades», con el fin de defender la posibilidad de otros futuros posibles «sobre las ruinas del capitalismo». Una vez acotado esto, l@s compas continúan:
Ante todo lo anterior, nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país.
Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos.
Posteriormente se publicaría «Una historia para tratar de entender», el 17 de noviembre; un extenso texto que narra el proceso y motivos detallados de la propuesta, donde el Subcomandante Insurgente (SCI) Galeano, en un texto realizado en conjunto con el SCI Moisés y consultado con comandantas y comandantes, señala:
«Nuestros sueños no caben en sus urnas», se decía y se dice.
Nosotros, nosotras, como zapatistas que somos la suscribimos entonces… y ahora. Tiene la virtud de decir mucho con pocas palabras (un arte ahora olvidado). Pero, desde este lado del pasamontaña, desde nuestro ser lo que somos, agregamos: «tampoco nuestras pesadillas».
Cierto, pudimos haber puesto «y tampoco nuestr@s muert@s», pero resulta que, en estos tiempos aciagos, el dolor se ha extendido aún más allá.
Dice Salvador Campanur, comunero de Cherán y participante del CNI:
Claro que esta propuesta no es solamente para las comunidades que participamos en el Congreso Nacional Indígena, es también para los pueblos, naciones y tribus que no participan en el Congreso Nacional Indígena y también para la Sexta nacional, para que reflexionen (…) que lo analicen desde sus puntos de sus costumbres y de sus modos. Nosotros, los pueblos, naciones y tribus, también lo estamos haciendo. Como el kiliwa, su costumbre y su uso no es la mismo que el p’urhépecha o el del nahua. Tenemos que respetar los pasos que vayan dando los pueblos, naciones y tribus (…) Nosotros sabemos que falta mucho, falta lo que falta, y pues tenemos que ir reflexionando, caminando y reflexionando.
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Como señaló Sergio Rodríguez Lascano en la plática «La Sexta y la propuesta del CNI y EZLN» (el 23 de noviembre), la dificultad para entender la propuesta pasa por varios obstáculos. Algunos de ellos: la tendencia a sobreinterpretar en lugar de escuchar, la obsesión por buscar las intenciones ocultas, y finalmente, la confianza ciega en el zapatismo o en los pueblos originarios. Estos tres obstáculos impiden situar nuestro propio cuerpo en el escenario de los despojos, en el que también estamos.

*La Sexta Declaración de la Selva Lacandona divide sus apartados en preguntas sencillas pero indispensables: ¿dónde estamos ahora?, ¿cómo vemos al mundo?, ¿cómo vemos a nuestro país que es México?, ¿qué queremos hacer?, ¿cómo lo vamos a hacer?

Para definir el papel de la sociedad civil en este movimiento de ofensiva, resulta necesario, además de poner atención a las propias palabras de los pueblos, generar diálogos críticos y honestos en nuestras colectividades. Sergio Rodríguez propone hacerlo siguiendo el método tradicional zapatista* y comenzar por responder preguntas «existenciales», aquellas cuyas respuestas determinan nuestra existencia: ¿Cómo se relaciona esta propuesta con los calendarios y las geografías de quienes no son parte del EZLN ni de los pueblos originarios? ¿A qué nos están convocando? ¿Participamos sí o no? ¿Por qué?, ¿para qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?

La invitación a responder dichas preguntas implica hacerlo desde las diversas realidades que habitamos, las respuestas al por qué permiten ser conscientes de la tormenta sobre nosotros y mirar/nos en el espejo de los despojos y las represiones que vivimos diariamente. Algunos ejemplos relevantes para las personas de abajo que habitan la Ciudad de México:
  1. El despojo urbano: «Vivimos un despojo permanente, un despojo de todo lo que es público (…) el ser más importante de esta ciudad se llama automóvil. Entonces, el automóvil determina todo lo demás y por lo tanto despojan a la gente de sus colonias (…) Casi casi cada uno de nosotros tiene una historia de despojo porque, además, nosotros somos nómadas».

  2. No hay futuro posible en la explotación de nuestra fuerza de trabajo: el último informe del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM dice que para poder comprar la canasta básica alimentaria es necesario trabajar 23 horas 38 minutos diariamente, lo cuál nos dejaría 22 minutos para todas las demás necesidades vitales. Además, al 25 de abril de 2016, «mientras los salarios mínimos habían aumentado en todo un proceso de varios años un 73%, los precios habían aumentado 213%».

  3. La contaminación: la destrucción del medio ambiente no es cosa menor y amenaza la continuidad de la vida misma: «Vivimos en una ciudad en la que casi un tercio de los días del año hay contingencia ambiental, o sea, estamos respirando mierda».

  4. El desprecio: las agresiones y represión a todo aquel que no entra en la lógica de reproducción del sistema capitalista refleja la brutalidad del proceso de descomposición social capitalista: «Los feminicidios hoy se extienden a todo el país (…) se persigue a la juventud y, sobre todo, a la juventud pobre».

  5. La represión: «Según los datos oficiales, en México hay 28 mil desaparecidos. Dos mil menos que los 30 mil que hubo bajo la dictadura militar de Argentina (…) Aquí van 28 mil desaparecidos —un buen de “ellos” son “ellas”, desaparecidas– bajo la democracia representativa, desaparecidos y desaparecidas hechos bajo el sistema de partidos».
¿Para qué puede servir la propuesta? Diversos participantes y escuchas del 5º Congreso coinciden en que es un paso de la denuncia a la propuesta ofensiva. En palabras de Mario Luna, vocero de la Tribu Yaqui y participante del CNI:
Creo que tenemos que pararnos en la realidad. Y la realidad es muy clara. Hay ataques sistemáticos no nada más a los pueblos indígenas, a todos los desposeídos: a la clase obrera, a los campesinos, a los maestros, a los sindicatos que antes se pensaban intocables… Ahorita están siendo desmantelados totalmente. Los ataques son al por mayor y generalizados. En ese sentido, yo creo que tenemos algo que nos une, que es la agresión sistemática hacia la dignidad como personas y como pueblos, como organizaciones. Eso nos une en esta cruzada que se está haciendo (…) La sociedad civil no se siente representada por los partidos ni sus sindicatos, prácticamente ellos están volteando a ver lo que ha funcionado porque ha dado resultado la estructura de los pueblos. Estamos aquí después de miles y cientos de ataques contra nuestra existencia misma, contra nuestra estructura.
Continúa Sergio Rodríguez: «Eso es lo que nos están proponiendo: ir directamente sobre el corazón del sistema de dominación. Es decir, golpear la forma de hacer política que tiene el capitalismo. Es decir, golpear el sistema político de dominación». El objetivo no es ni conquistar ni administrar ni humanizar el capitalismo, sino movilizarnos, hacer jaque en el propio terreno de las instituciones políticas del Estado mexicano y cambiar toda la estructura política de este país para:
  • rebasar los límites de las respuestas coyunturales;

  • ver y escuchar a los pueblos indios y que ellos vuelvan a tener orgullo de su lengua, historia, color, arte y cultura;

  • visibilizar a lxs de abajo de las ciudades más allá de los pueblos indígenas y también recuperar el orgullo de ser lo que somos como gente «de abajo»;

  • que las mujeres indígenas se levanten con su propia voz tal como se han levantado las mujeres zapatistas;

  • ver la falsa separación entre el campo y la ciudad;

  • dar a conocer la historia de la lucha zapatista y que más gente se anime;

  • apoyarnos entre nosotrxs mismxs.
«Hace muchos años alguien dijo que cada vez que desaparece un idioma indígena nos volvemos más pobres porque nos volvemos más iguales, más homogéneos, y en la diversidad está la riqueza». Es ampliamente conocido que los principales genocidas culturales son las instituciones del Estado, que participan —en conjunto con los grandes medios de comunicación y espectáculo— en el exterminio de las lenguas, vestimentas, costumbres, arte e historia de los pueblos originarios.

Mary Carmen Mendiola Ponce, asistente al 5º Congreso, señala que para ella ser indígena era una conciencia histórica que le habían robado: «Estamos aculturizadas porque muchas comunidades originarias crecimos sin saber que fuimos indígenas. Nosotras comentábamos que la escuela nos había robado eso porque en la escuela jamás te enseña que eres indígena». Además menciona que la herencia indígena no es exclusiva de los pueblos que han logrado resistir, sino que es necesario entenderla como propia:
Vamos a revalorizar nuestras raíces y de ahí pues ir resurgiendo poco a poco. Pero esto en base al acompañamiento obviamente de nuestras comunidades hermanas, que son quienes a viva voz tienen los conocimientos de nuestras abuelas y abuelos, que a lo mejor nosotros, nosotras ya no conocimos. Estamos en eso, intentando volver a ser unos seres humanos mejores, pero desde el territorio, porque nosotros nos consideramos una parte más del territorio.



Sobre cómo participar en la propuesta, dice Mario Luna: «Lo que nosotros esperamos como CNI [de la sociedad civil] es que lo hagan con respeto y acatando los tiempos en que nosotros podemos organizarnos. Yo creo que no hay duda del modo en que lo estamos haciendo: lo estamos proponiendo dentro del CNI, no fuera. Y estamos proponiendo que los miembros del concejo de gobierno sean del CNI».

**Quizá el comienzo de esta etapa de articulación sucedió el 21 de diciembre de 2012 cuando, como parte del fin de un ciclo maya de 5 mil años, alrededor de 50 mil zapatistas caminaron en silencio por cinco ciudades de Chiapas (Palenque, Ocosingo, Altamirano, Las Margaritas y San Cristóbal de las Casas) para, después, enviar un breve comunicado: ¿Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro resurgiendo. El día que fue día, era noche. Y noche será el día que será día ¡Democracia! ¡Libertad! ¡Justicia!

Si bien el EZLN siempre ha mantenido interlocución con diversos sectores de la sociedad organizada, y las brigadas –de observación, educación, salud, etcétera– en los territorios zapatistas han sido constantes desde el levantamiento, durante los últimos cuatro años** los llamados a ampliar el entendimiento de cómo la Sexta puede participar han sido muy específicos. Por mencionar algunos ejemplos, se ha llamado a la sociedad afin a la autonomía a: ser escuchas en diversos homenajes, eventos y festivales de los pueblos; ejercer la solidaridad frente a coyunturas, llamados de emergencia y de denuncias; dialogar y aprender en conjunto en relación al pensamiento crítico, las artes y las ciencias. Finalmente, la necesidad de recuperar nuestras propias vidas en los diversos calendarios y geografías no depende del CNI ni del EZLN, sino que es una necesidad y urgencia de todos los desposeídos del territorio conocido como México. Queda como reto la posibilidad de organizarnos en conjunto de manera rizomática y respetando la identidad de cada grupo o colectivo.
Sergio Rodríguez comenta la importancia de la participación de adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, como afines a la construcción de autonomía del EZLN y del CNI:
[Es necesario] hablar con ellos para que nuestras pesadillas formen parte de su agenda política. Trabajar con ellos para poder avanzar en nuestros procesos moleculares de resistencia, rebeldía y organización. Es decir, rebasar los límites de un simple activismo y tratar de construir procesos que, sin importar su tamaño, representen saltos hacia adelante en la organización de una respuesta social frente a la tormenta.
La invitación que se hace a los colectivos de la Sexta, entonces, es discutir y compartir las visiones, definir conciente e informadamente si sí se participa o no y bajo qué criterios: «Esta propuesta no es electoral, es antisistémica (…) Esta es una lucha contra el sistema capitalista y sus mecanismos de dominación (…) Lo fundamental es aterrizar acciones concretas siendo sinceros con nosotros mismos y con los demás». Si la respuesta es que sí se quiere participar, se llama a decirlo claramente y definir la manera.

¿Dónde? En el lugar mismo donde vivimos nuestra tormenta y, de formarse, donde el Concejo lo requiera y nuestras posibilidades nos lo permitan.

¿Cuándo? Desde ya.

Si ésta es la hora de los pueblos originarios, concluyó Sergio Rodríguez, «lo que nosotros tenemos que saber al responder a ésta u otras preguntas es si podemos poner nuestro reloj a la misma hora».

La Sexta y la propuesta del CNI y del EZLN (23/11/16)

Fuente: Radio Zapatista / Subversiones

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Día 6 – ConCIENCIAS por la Humanidad

L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad
2 de enero de 2017
Cideci / Universidad de la Tierra Chiapas


El encuentro “L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad” se realizó en este inicio del 2017 ya sin la presencia de los y las delegadas del Congreso Nacional Indígena, que el 1 de enero dieron a conocer la decisión de conformar un Concejo Indígena de Gobierno, cuya voz será la de una mujer indígena que se presentará como candidata independiente a las elecciones presidenciales de 2018.

La Dra. Gertrudis Hortensia González Gómez, biofísica de sistemas excitables, insistió en que la ciencia es sólo una forma de entender el mundo y que no debe imponerse como la única. Describió el método científico, en particular el método experimental; presentó un recorrido por la historia de las ciencias e hizo una crítica a los intereses económicos y políticos que llevan muchas veces a las ciencias a estar al servicio del poder; e hizo una reflexión sobre cómo se puede encauzar la ciencia de manera alternativa a la hegemónica.

Alejandro Muñoz, originario de la comuidad de García, en el área metropolitana de Monterrey, Nuevo León, e ingeniero de fusión nuclear en Alemania, hizo una crítica a los modelos de “desarrollo” que mantienen a las comunidades marginadas, detallando el ejemplo de García, y presentó los proyectos que se están creando en esa comunidad en búsqueda de alternativas hacia una “visión libre-científica-tecnológica para el siglo XXI”.

La Dra. Valeria Souza Saldívar y el Dr. Luis Eguiarte Fruns, del Instituto de Ecología de la UNAM, hablaron de su trabajo en la comunidad de Cuatro Ciénegas, en el desierto de Coahuila, que es quizás el sitio más diverso del planeta. Para entender el porqué de dicha diversidad, hicieron un recorrido por la historia desde el inicio del universo, la formación de la Tierra, el desarrollo de la vida y el papel del agua y del fósforo en la vida. Describieron el esfuerzo colectivo de científicos de diversas universidades junto con la comunidad y, en especial, con los jóvenes científicos locales del Colegio de Bachilleres que, con su laboratorio de biología molecular, están buscando soluciones sustentables ante los intereses empresariales que buscan aprovecharse de la biodiversidad de Cuatro Ciénegas para el desarrollo de fármacos para la industria.

La Dra. Krsitin Mercer reflexionó sobre “reflexiones sobre la ciencia, la economía política capitalista y el zapatismo”. Describió cómo la ciencia en la universidad moderna ha sido moldeada por el Estado y el capitalismo en tres eras, concentrándose en la agronomía y la agroecología en las universidades de educación agrícola en los Estados Unidos, y plantearon una serie de reflexiones sobre la ciencia y la transformación política, por ejemplo, en las comunidades zapatistas.

El Dr. Gabriel Ramos Fernández, estudioso de la ecología, el comportamiento animal y la conservación de la diversidad en el Instituto Politécnico Nacional, planteó una postura crítica por parte de lxs científicxs en relación con la incertidumbre en sus investigaciones, e hizo un llamado a la transparencia por parte de quienes participan en la toma de decisiones, incluyendo a lxs científicxs. Los sistemas complejos son impredecibles, explicó, y esta incertidumbre puede ser manipulada para proponer supuestas evidencias científicas a favor de tesis motivadas por intereses económicos o políticos. como los transgénicos y el cambio climático, entre otros.

El Dr. Pablo González Casanova, ex rector de la UNAM y “en sí mismo un Municipio Autónomo Rebelde Zapatista”, según dijo el Subcomandante Insurgente Galenano, explicó que el capitalismo es un fenómeno moderno y, como todo fenómeno, nace, crece y muere. Sin embargo, “las ciencias hegemónicas tienen prohibido pensar que el capitalismo ha llegado a su fin”. Don Pablo desarrolló un análisis de la crisis del capitalismo, hizo una crítica al sistema de dominación e invitó a la práctica de una cultura emancipatoria, tal como se lleva a cabo en las comunidades zapatistas.

El Alquimista SupGaleano, después de hacer un reconocimiento por parte del EZLN al zapatista Don Pablo González Casanova, explicó el interés de las comunidades zapatistas por la ciencia y reiteró la invitación a que las y los científicos hagan ciencia junto con los zapatistas, haciendo al mismo tiempo una crítica irónica y mordaz a las pseudociencias. Finalmente, reveló que el último día del encuentro cerraría con una evaluación, por parte de lxs 200 estudiantes zapatistas, del encuentro con los y las científicas y la posibilidad de que dichos encuentros se multipliquen cuantitativa y cualitativamente.

Ponencias:

Dra. Gertrudis Hortensia González Gómez: “Algunas promesas de la ciencia, o cómo cuidar nuestra salud”
(Descarga aquí)   

Alejandro Muñoz: “García en Nuevo León y la visión libre-científica-tecnológica para el Siglo XXI”
(Descarga aquí)  


Dra. Valeria Souza Saldívar y Dr. Luis Eguiarte Fruns: “El paradigma del agua”
(Descarga aquí)  


Dra. Kristin Mercer: “El efecto del dinero en investigaciones académicas”
(Descarga aquí)  


Dr. Gabriel Ramos Fernández: “Complejidad e incertidumbre: los científicos y la toma de decisiones”
(Descarga aquí)  


Dr. Pablo González Casanova. “El Capitalismo: Crisis y alternativas”:
(Descarga aquí)  


Alquimista SupGaleano: “Alquimia Zapatista”
(Descarga aquí)  


Pláticas de divulgación:

Dr. Ramón Carrillo Bastos. “Mecánica Cuántica y Causalidad”
(Descarga aquí) 

Preguntas a Ramón Carrillo Bastos:
(Descarga aquí)

Dra. Mariana Peimbert. “La herencia del color de los perros”
(Descarga aquí)  

Preguntas a Mariana Peimbert:
(Descarga aquí)  


Dr. Adolfo Olea. “La semilla de maíz: de las variedades indígenas a las híbridas y transgénicas”
(Descarga aquí)  


Preguntas a Adolfo Olea:
(Descarga aquí)  


Dra. María Magdalena Tatter. “Aplicación de conocimientos y valores involucrados en Pediatría”
(Descarga aquí)  


Preguntas a María Magdalena Tatter:
(Descarga aquí)  


Dr. Luis Concha Loyola. “Utilizando las imágenes de resonancia magnética para entender el cerebro humano”
(Descarga aquí)  


Dra. Azucena de León Murillo. “Perlas de las enfermedades neurológicas”
(Descarga aquí)  


Preguntas a Azucena de León Murillo:
(Descarga aquí)  


Entrevistas:

Dra. María Magdalena Tatter:
(Descarga aquí)  


Dr. Ramón Carrillo Bastos.
(Descarga aquí)   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  


Fuente: Radio Zapatista
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