15/10/16

Reportaje sobre masacre de Apatzingán, triunfo de la libertad de expresión: Laura Castellanos

Al recibir el Premio Nacional de Periodismo por su reportaje #FueronLosFederales, la galardonada denunció que por “razones políticas y electorales” el trabajo no fue publicado y encontró espacio en este sitio, en ‘Proceso’ y ‘Univisión´. Este es el texto íntegro del discurso que pronunció la noche de este viernes.

(Foto: Prometeo Lucero)

Laura Castellanos
Aristegui Noticias 14/10/2016

A las ocho de la mañana del 6 de enero de 2015, la familia Madrigal estuvo apretujada, inerme contra el piso, suplicando no ser ejecutada, en una de las avenidas más transitadas de Apatzingán. Un vecino del lugar me relató, con miedo y con furia, que durante 20 minutos observó la escena. Me dijo: “Gritaban las muchachas: ¡No tiren estamos desarmados! Y luego lloraban y luego gritaban y luego lloraban”. El vecino me comentó que atestiguó cuando los policías federales rodearon a la familia sojuzgada. Con sus manos, hizo el gesto de la acción de disparar: “¡Y así los agarraron para abajo! ¡Los masacraron! ¡Los hicieron pedazos!”.

La voz de este vecino forma parte del coro que integra este reportaje de investigación que hoy es premiado. La sinfonía de testimonios tuvo lugar en un pedazo de Michoacán: el estado donde arrancó la estrategia fracasada de combate al narcotráfico de Felipe Calderón en 2006. Donde más de 6 mil civiles tomaron las armas para enfrentarse a la violencia organizada en 2013. Y donde, ese mismo año, Enrique Peña Nieto dio continuidad a dicha estrategia de seguridad.

Conocemos la numeralia de sangre de esta década: más de 100 mil muertes, más de 28 mil desapariciones, más de 280 mil casos de desplazamiento forzado. Cifras  de noticias cotidianas que para una sociedad, desafortunadamente, ya forman parte del paisaje.

Lo que en mi opinión aporta este reportaje es que reivindica la dimensión humana del periodismo, de ir al lugar de los hechos y recoger un coro de voces en directo, externadas en distintos lugares, bajo acoso de convoyes de fuerzas federales.

Pero la investigación que hoy es distinguida consigna hechos que no son excepcionales. La masacre de Apatzingán nos muestra la actuación sistemática de las fuerzas del Estado mexicano. Su aumento de letalidad.

El que la policía federal hubiera actuado en esta masacre con impunidad total, ante vecinos y transeúntes, posibilitó, que como ninguna otra ocurrida en el gobierno de Peña Nieto, tenga registros de audios, fotografías, videos y documentos. Pero ¿cuántas ejecuciones extrajudiciales no hemos cubierto porque las desconocemos o porque no hubo sobrevivientes? Hoy en día en México tenemos un grave problema de información porque hay regiones del país a las que ya no podemos acceder.

La publicación de este reportaje ejemplifica además nuestra responsabilidad en la tarea de informar. Es la razón por la que esta noche soy acompañada por Carmen Aristegui, titular de Aristegui Noticias; Alejandro Roldán, director de Univisión México; Peniley Ramírez, reportera de Univisión Investiga, y Homero Campa, coordinador de información internacional de la revista Proceso. Mi gratitud por su acompañamiento.

El reconocimiento a mi reportaje hace de este el foro idóneo para contar por vez primera por qué este reportaje fue los tres medios de comunicación.

Soy periodista independiente. Durante tres años y medio realicé reportajes especiales para el periódico El Universal. Debo decir que originalmente la investigación periodística sobre la matanza de Apatzingán me la asignó Francisco Santiago, el director de El Universal, a cinco días de los acontecimientos.

No obstante la gravedad de los hechos, en los que las víctimas señalaron como responsable intelectual a Alfredo Castillo, entonces Comisionado Federal de Seguridad en Michoacán, amigo cercano de Peña Nieto, el director del periódico, Francisco Santiago, decidió no publicar mi reportaje.

Pienso que en el momento en que la dirección de El Universal decidió no publicar durante dos meses mi investigación sobre la masacre, por razones políticas y electorales, se convirtió de facto en cómplice de los perpetradores.

Pude llevar el reportaje a estos tres medios de comunicación gracias al apoyo legal del licenciado Édgar Ureña. Un factor crucial que me permitió difundir la información fue el apoyo de Artículo 19, especialmente de su ex director Darío Ramírez y del abogado Gabriel Soto. Artículo 19 me aportó los fondos que yo transferí a El Universal como reembolso de los gastos de viáticos que el periódico me proporcionó para realizar la cobertura.

En el encuentro en el que planeamos la estrategia para darlo a conocer, Carmen Aristegui externó: “esta es una reunión histórica en México”. Este era el caso: una reportera con una investigación no publicada, buscó el apoyo de una periodista despedida de una empresa, como todos lo sabemos, luego de revelar la investigación sobre La Casablanca. A su vez buscó el apoyo de una revista caracterizada por su línea crítica, como lo es Proceso. A este esfuerzo, sumamos la difusión del reportaje en la cadena Univisión. Lo anterior permitió que las y los mexicanos, dentro y fuera del país, conocieran cómo actuaron las fuerzas del Estado mexicano en Apatzingán el Día de Reyes de 2015.

Como reportera obtuve información que indica que, primero Castillo, y luego Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, tuvieron encuentros con directivos de otras empresas periodísticas para difundir la versión oficial de que en Apatzingán aconteció un “fuego cruzado” entre civiles armados. Algunos de estos encuentros quedaron reflejados en notas de dichos medios.

Considero muy grave haber tenido que acudir a dos medios críticos y a un medio internacional para dar a conocer una historia que denuncia la impunidad y la corrupción en torno al caso de la masacre de Apatzingán. El Universal está cumpliendo 100 años. En el diario hay editores y reporteros profesionales. Pero al día de hoy desconozco la trama política, electoral o económica que llevó a la familia Ealy, al director Francisco Santiago, y al subdirector David Aponte,  a no publicar mi reportaje.

Pero en México se acabó la censura y este es el ejemplo. Si “x” no quiere publicar un reportaje de investigación, entonces lo publicará “a”, “b” o “c”.

Igualmente grave considero el ataque cibernético que el portal de Aristegui Noticias y Artículo 19 denunciaron el día previo a la difusión del reportaje “Fueron los federales”.

Para aquellos que no quieren reconocerlo: el ejercicio del periodismo en México cambió al imponer el poder de la violencia organizada. Cuando mi investigación fue publicada, varios columnistas, desde la comodidad de su escritorio, cuestionaron que las 39 fuentes entrevistadas fueran anónimas. Incluso uno de ellos calificó a mi reportaje de “periodismo carroñero”.

Alguna vez Julio Sherer, fundador de la revista Proceso, cuando fue cuestionado de hacer un supuesto periodismo amarillista, dijo: “amarillo está el país”.

Narrar los ataques de policías federales contra civiles, que solo portaban palos como defensa;  consignar cómo disparos a corta distancia reventaron cráneos de víctimas; y registrar cómo balas expansivas destrozaron órganos de jóvenes también desarmados, debajo de una camioneta, no es periodismo carroñero, es consignar los hechos.

Las críticas ante el anonimato de las fuentes no encontraron eco en el jurado que otorgó este premio, por lo cual estoy muy agradecida. Este jurado validó los testimonios recogidos y, pese a los cánones del periodismo tradicional, que exigen identificar el nombre y rostro de las fuentes, y reivindicó su derecho, vital en este México de hoy, a permanecer en el anonimato por razones de seguridad.

Como lo reveló mi reportaje, y luego lo comprobó una investigación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en la masacre del Día de Reyes en Apatzingán la Policía Federal fue responsable de ejecuciones extrajudiciales y de muertes por uso excesivo de fuerza. La investigación se convirtió también en la referencia obligada del caso para organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, y hoy -gracias a este jurado-, es distinguida con el Premio Nacional de Periodismo.

Agradezco a Aristegui, Proceso y Univisión por dar a conocer mi reportaje. De igual manera agradezco a toda la red de colegas que se sumó a la estrategia de difusión de forma comprometida. Y a otras personas más que, ellos lo saben, no puedo mencionar. Esta distinción es también un triunfo de la libertad de expresión y del derecho ciudadano a la información.

Pero particularmente estoy agradecida con las mujeres y hombres sobrevivientes, y testigos de esta masacre, por haberme confiado sus testimonios.

Con este reconocimiento guardo la expectativa que el caso de la masacre de Apatzingán tenga de nuevo visibilidad. Porque a 22 meses de la matanza, la Procuraduría General de la República no ha dado a conocer su investigación. No hay un solo detenido. Y la persecución contra los sobrevivientes y sus familiares continúa. Muchas gracias.

Discurso completo

14/10/16

El Universal no publicó reportaje ganador del Premio Nacional por “razones políticas y electorales”: Laura Castellanos

La periodista Laura Castellanos. Foto: Demián Chávez

Por  

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- “Por razones políticas y electorales” la dirección del diario El Universal decidió no publicar el reportaje sobre la masacre que la Policía Federal cometió en Apatzingán el 6 de enero del año pasado, sostuvo Laura Castellanos al recibir este viernes 14 el Premio Nacional de Periodismo 2015. 

Afirmó que “en el momento” en que la dirección de El Universal decidió no publicar dicho reportaje –que mereció el galardón en la categoría de periodismo de investigación–, la dirección de ese diario “se convirtió de facto en cómplice de los perpetradores”.

De acuerdo con el reportaje de Castellanos, el 6 de enero de 2015 decenas de policías federales irrumpieron en el centro de Apatzingán y abrieron fuego contra civiles, lo que causó la muerte de por lo menos 16 personas y heridas a muchas más. Sin embargo, Alfredo Castillo, entonces comisionado federal de Seguridad en Michoacán y quien acababa de ser nombrado director de la Conade, sostuvo que tales hechos fueron producto de un “fuego cruzado”. 

Durante el discurso, que pronunció tras recibir el premio, Castellanos dijo que “el reconocimiento a mi reportaje hace de este foro idóneo para contar por primera vez por qué fue difundido por tres medios de comunicación”: la revista Proceso, el portal Aristegui Noticias y la cadena estadunidense Univisión, quienes lo publicaron de manera simultánea el 19 de abril de 2015.

Contó: “Soy periodista independiente. Durante tres años y medio realicé reportajes especiales para el periódico El Universal. Debo decir que originalmente la investigación periodística sobre la matanza de Apatzingán me la asignó Francisco Santiago, el director de El Universal, a cinco días de los acontecimientos.

“No obstante la gravedad de los hechos, en los que las víctimas señalaron como responsable intelectual a Alfredo Castillo, entonces Comisionado Federal de Seguridad en Michoacán, amigo cercano del presidente Enrique Peña Nieto, el director del periódico, Francisco Santiago, decidió no publicar mi reportaje”.

Explicó que ello fue la razón por la que acudió a los tres medios de comunicación que finalmente difundieron su investigación, la cual, dijo, “ejemplifica nuestra responsabilidad en la tarea de informar”. 

Recordó: “una reportera con una investigación no publicada, buscó el apoyo de una periodista (Carmen Aristegui) despedida de una empresa (MVS), luego de revelar la investigación sobre La Casablanca. A su vez buscó el apoyo de una revista caracterizada por su línea crítica, como lo es Proceso. A este esfuerzo, sumamos la difusión del reportaje en la cadena Univisión. Lo anterior permitió que las y los mexicanos, dentro y fuera del país, conocieran cómo actuaron las fuerzas del Estado mexicano en Apatzingán el Día de Reyes del 2015”.

Añadió: “El Universal está cumpliendo 100 años. En el diario hay editores y reporteros profesionales. Pero al día de hoy desconozco la trama política, electoral o económica que llevó a la familia Ealy, al director Francisco Santiago, y al subdirector David Aponte, a no publicar mi reportaje”. 

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QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA


 QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA

A los pueblos del mundo

A los medios libres de comunicación

A la Sexta Nacional e Internacional

Convocados por la conmemoración del 20 aniversario del Congreso Nacional Indígena y de  la viva resistencia de los pueblos, naciones y tribus originarios de este país México, de las lenguas amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, chontal de Oaxaca, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tsotsil, wixárika, yaqui, zoque, chontal de Tabasco y hermanos aymara, catalán, mam, nasa, quiché y tacaná     decimos  con firmeza que nuestra lucha es abajo y a la izquierda, que somos anticapitalistas y que se ha llegado el tiempo de los pueblos, de hacer vibrar este país con el latir ancestral del corazón de nuestra madre tierra.

Es así que nos reunimos a celebrar la vida en el Quinto Congreso Nacional Indígena que tuvo lugar del 9 al 14 de octubre de 2016 en el CIDECI-UNITIERRA, Chiapas, desde donde nuevamente nos damos cuenta de la agudización del despojo y la represión que no han parado en 524 años en que los poderosos iniciaron una guerra que tiene como fin exterminar a los que de la tierra somos y que como sus hijos no hemos permitido su destrucción y muerte para beneficiar a la ambición capitalista que no conoce fin, más que la destrucción misma. La resistencia por seguir construyendo la vida hoy se hace palabra, aprendizaje y acuerdos.

En nuestros pueblos nos construimos cada día en las resistencias por detener la tempestad y ofensiva capitalista que no cesa sino que se vuelve cada día más agresiva y se ha convertido en una amenaza civilizatoria no sólo para los pueblos indígenas y campesinos sino para los pueblos de las ciudades que deben también crear formas dignas y rebeldes para no ser asesinados, despojados, contaminados, enfermados, esclavizados, secuestrados o desaparecidos. Desde nuestras asambleas comunitarias hemos decidido, ejercido y construido nuestro destino desde tiempos inmemoriales, por lo que mantener nuestras formas de organización y defensa de nuestra vida colectiva es posible únicamente desde la rebeldía ante los malos gobiernos, sus empresas y su delincuencia organizada.

Denunciamos que:
  1. Al Pueblo Coca, Jalisco, el empresario Guillermo Moreno Ibarra invadió 12 hectáreas de bosque en el paraje conocido como El Pandillo en contubernio con las instituciones agrarias, usando la criminalización de los que luchan que llevó a que 10 comuneros estuvieran sujetos a juicios por 4 años. El mal gobierno está invadiendo la isla de Mezcala que es tierra sagrada comunal, al mismo tiempo que desconoce al pueblo coca en la legislación indígena estatal con el objetivo de borrarlos de la historia.
  2. Los Pueblos Otomí Ñhañu, Ñathö, Hui hú, y Matlatzinca del Estado de México y Michoacán están siendo agredidos a través de la imposición del mega proyecto de construcción de la autopista privada Toluca – Naucalpan y el tren interurbano, destruyendo casas y lugares sagrados, compran conciencias y amañan las asambleas comunales con presencia policiaca, además de los tramposos censos de comuneros que suplantan la voz de todo un pueblo, privatización y despojo de agua y territorio en el volcán Xinantécatl, conocido como el Nevado de Toluca, al que los malos gobiernos quitan la protección que ellos mismos le dieron para entregarlos a empresas turísticas. Se sabe que detrás de todos estos proyectos está el interés por el despojo del agua y de la vida de la región. En la zona de Michoacán se le niega la identidad al pueblo otomí mientras un grupo de gendarmería ha entrado a la región para cuidar los cerros prohibiendo a los indígenas subir y cortar madera.
  3. A los pueblos originarios residentes en la Ciudad de México se les despoja de los territorios que han conquistado para ganarse la vida trabajando, robándoles sus mercancías y usando fuerza policiaca. Se les desprecia y reprime por usar su ropa y su lengua, además de que se les criminaliza acusándoles de vender droga.
  4. El territorio del Pueblo Chontal de Oaxaca es invadido por concesiones mineras que desmantelan los terrenos comunales, lo que afectará a 5 comunidades, su gente y recursos naturales.
  5. En el Pueblo Maya Peninsular de Campeche, Yucatán y Quintana Roo hay despojo de tierras para la siembra de soya transgénica y palma africana, la contaminación de los acuíferos por agroquímicos, la construcción de parques eólicos, parques solares, desarrollos eco turístico y empresas inmobiliarias. Asimismo están en resistencia contra las altas tarifas de la luz eléctrica que han traído hostigamientos y órdenes de aprehensión. En Calakmul, Campeche 5 comunidades son despojadas por la imposición de áreas naturales protegidas, pago por servicios ambientales y captura de carbono, en Candelaria, Campeche persiste la lucha por la certeza en la tenencia de la tierra. En los 3 estados se da una fuerte criminalización a quienes defienden el territorio y los recursos naturales.
  6. Al Pueblo Maya de Chiapas, tzotzil, tzeltal, tojolabal, chol y lacandón, se les continúa despojando de sus territorios para la privatización de los recursos naturales, lo que ha traído encarcelamientos y asesinatos de quienes defienden el derecho a permanecer en su territorio, se les discrimina y reprime constantemente cuando se defienden y se organizan para seguir construyendo su autonomía, aumentando las violaciones a los derechos humanos a cargo de fuerzas policiacas. Existen campañas de fragmentación y división dentro de las organizaciones, así como asesinatos de compañeros que han defendido su territorio y recursos naturales en San Sebastián Bachajón. Los malos gobiernos siguen tratando de destruir la organización de las comunidades bases de apoyo del EZLN y nublar la esperanza que de ellas emana y que ofrece una luz a todo el mundo.
  7. El pueblo Mazateco de Oaxaca ha sido invadido por propiedades privadas, donde explotan el territorio y la cultura para el turismo como el nombramiento de Huautla de Jiménez como “Pueblo Mágico” para hacer legal el despojo y la comercialización de saberes ancestrales, acompañado de concesiones mineras y exploración de espeleólogos extranjeros en las grutas existentes. Lo que imponen mediante un creciente hostigamiento por parte del narcotráfico y militarización del territorio. Los feminicidios y violaciones a las mujeres en la región van en aumento siempre con la complicidad omisa de los malos gobiernos.
  8. A los Pueblos Nahua y Totonaca de Veracruz y Puebla se enfrentan a las fumigaciones aéreas que producen enfermedades a nuestros pueblos. Hay exploración y explotación de minería e hidrocarburos a través del fracking y se encuentran en peligro 8 cuencas a causa de nuevos proyectos que contaminan los ríos.
  9. Los pueblos nahua y Popoluca del sur de Veracruz enfrentan el asedio de la delincuencia organizada y sufren los riesgos de la destrucción territorial y desaparición como pueblo por la amenaza de la minería, de los eólicos y sobre todo de la explotación de hidrocarburos mediante el fracking.
  10. El Pueblo Nahua, que se encuentra en los estados de Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Morelos, Estado de México, Jalisco, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Ciudad de México, enfrenta una constante lucha por contener el avance del llamado  Proyecto Integral Morelos, que comprende gaseoductos, acueductos y termoeléctrica. Los malos gobiernos deseando detener la resistencia y comunicación de los pueblos intenta despojar de la radio comunitaria de Amiltzingo, Morelos. Asimismo la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y las obras complementarias amenazan los territorios circundantes al lago de Texcoco y la Cuenca del Valle de México, principalmente Atenco, Texcoco y Chimalhuacán. Mientras que en Michoacán el pueblo nahua enfrenta el saqueo de los  recursos naturales y minerales por parte de sicarios acompañados por policía o ejército y la militarización y paramilitarización de sus territorios. Tratar de detener esta guerra ha costado el asesinato, persecución, encarcelamiento y hostigamiento a líderes comunitarios.
  11. El Pueblo Zoque de Oaxaca y Chiapas enfrenta la invasión por concesiones mineras y supuestas propiedades privadas en tierras comunales en la región de los Chimalapas; asimismo tres hidroeléctricas y la extracción de hidrocarburos mediante fracking. Hay corredores ganaderos y en consecuencia tala excesiva de los bosques para pastizales, también se están cultivando semillas transgénicas. Al mismo tiempo existen zoques migrantes en varios estados del país reconstituyendo su organización colectiva.
  12. El Pueblo Amuzgo de Guerrero enfrenta el despojo del agua del río San Pedro para zonas residenciales y el abastecimiento de la ciudad de Ometepec. Su radio comunitaria ha sido objeto de una constante persecución y hostigamiento.
  13. El Pueblo Rarámuri de Chihuahua sufre la pérdida de áreas de cultivo por la construcción de carreteras, el aeropuerto en Creel y por el gaseoducto que viene de Estados Unidos a Chihuahua, además de existir mineros japoneses y de represas y turismo.
  14. El Pueblo Wixárika de Jalisco, Nayarit y Durango se enfrenta a la destrucción y privatización de sus lugares sagrados de los que dependen todos sus tejidos sociales, políticos y familiares, el despojo de sus tierras comunales a favor de caciques, valiéndose de las indefiniciones limítrofes entre estados de la República y campañas de división orquestadas desde los malos gobiernos.
  15. El Pueblo Kumiai de Baja California sigue luchando por la reconstitución de sus territorios ancestrales, contra invasiones por particulares, la privatización de sus lugares sagrados y la invasión de los territorios por gaseoductos y autopistas.
  16. El Pueblo Purépecha de Michoacán tiene el problema de deforestación, ejercida desde la complicidad entre los malos gobiernos con los grupos narcoparamilitares que saquean los bosques y la madera. Para ellos la organización de debajo de las comunidades es un obstáculo para el saqueo.
  17. En el pueblo Triqui de Oaxaca la presencia de los partidos políticos, empresas mineras, paramilitares y malos gobiernos fomentan la desintegración de los tejidos comunitarios para el saqueo de los recursos naturales
  18. Al Pueblo Chinanteco de Oaxaca le destruyen sus formas de organización comunitaria con el reparto agrario, la imposición de pagos por servicios ambientales, la captura de carbono y el ecoturismo. La proyección de una autopista de 4 carriles atraviesa el territorio y lo divide. En los ríos Cajono y Usila los malos gobiernos tienen proyectadas tres represas que afectará a pueblos chinantecos y zapotecos. Hay concesiones mineras y la exploración de pozos petroleros.
  19. El Pueblo Náyeri de Nayarit enfrenta la invasión y destrucción de sus territorios sagrados en el sitio denominado Muxa Tena en el Río San Pedro mediante el proyecto hidroeléctrico Las Cruces.
  20. El Pueblo Yaqui de Sonora mantiene la lucha sagrada en contra del gaseoducto que atravesará su territorio y en defensa de las aguas del Río Yaqui que los malos gobiernos deciden llevar a la ciudad de Hermosillo, Sonora, aún en contra de sentencias judiciales y recursos internacionales que han dejado demostrada su razón legal y legítima, valiéndose de la criminalización y hostigamiento de autoridades y voceros de la tribu Yaqui.
  21. Los Pueblos Binizzá e Ikoot se organizan y articulan para contener el avance de los proyectos eólicos, mineros, hidroeléctricos, presas, gaseoductos y en especial la zona llamada Zona Económica Especial del Istmo de Tehuantepec y de infraestructura que amenazan el territorio y la autonomía de los pueblos en el Istmo de Tehuantepec, quienes son calificados como talibanes del medio ambiente y talibanes del derecho indígena como las palabras expresadas por la Asociación Mexicana de Energía al referirse a la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco.
  22. El Pueblo Mixteco de Oaxaca sufre el despojo de su territorio agrario, afectando con ello sus usos y costumbres mediante amenazas, muertes y encarcelamientos que buscan callar las voces de los inconformes, promoviendo grupos paramilitares armados por los malos gobiernos, como es el caso de San Juan Mixtepec, Oaxaca.
  23. Los pueblos Mixteco, Tlapaneco, y Nahua de la montaña y costa de Guerrero enfrentan la imposición de megaproyectos mineros apoyados por el narcotráfico, sus paramilitares y los malos gobiernos, que se disputan los territorios de los pueblos originarios.
  24. El mal gobierno mexicano sigue mintiendo y tratando de ocultar su descomposición y responsabilidad absoluta en la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la escuela normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero
  25. El Estado mantiene secuestrados a los compañeros Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Míreles, Teófilo Pérez González, Dominga González Martínez, Lorenzo Sánchez Berriozábal y Marco Antonio Pérez González de la comunidad Nahua de San Pedro Tlanixco en el Estado de México, al compañero zapoteco de la región Loxicha Álvaro Sebastián, a los compañeros Emilio Jiménez Gómez y Esteban Gómez Jiménez presos de la comunidad de Bachajón, Chiapas, a los compañeros Pablo López Álvarez y manteniendo en el exilio de Raúl Gatica García y Juan Nicolás López del Consejo Indígena y Popular de Oaxaca Ricardo Flores Magón. Recientemente un juez de consigna dictó sentencia de 33 años de prisión al compañero Luis Fernando Sotelo por exigir la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, a los compañeros Samuel Ramírez Gálvez, Gonzalo Molina González y Arturo Campos Herrera de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias- PC. Asimismo mantiene cientos de presos indígenas y no indígenas en todo el país por defender sus territorios y exigir justicia.
  26. En el pueblo Mayo el territorio ancestral está siendo amenazado por proyectos carreteros para unir Topolobampo con el estado de Texas, Estados Unidos; al mismo tiempo que se configuran ambiciosos proyectos turísticos en la Barranca del Cobre.
  27. La nación Dakota está viendo invadido y destruido su territorio sagrado por gaseoductos y oleoductos, por lo que mantiene un plantón permanente para proteger lo que es suyo.
Por todo lo anterior reiteramos que el cuidado de la vida y de la dignidad, es decir la resistencia y la rebeldía desde abajo y a la izquierda, es nuestra obligación a la que sólo podemos responder de forma colectiva. La rebeldía pues, la construimos desde nuestras pequeñas asambleas en localidades que se conjuntan en grandes asambleas comunales, ejidales, en juntas de buen gobierno  y en acuerdos como pueblos que nos unen bajo una identidad. En el compartir, aprender y construir de los que somos el Congreso Nacional Indígena nos vemos y sentimos en nuestros dolores, descontento y en nuestros fundamentos  ancestrales.

Para defender lo que somos, nuestro caminar y aprendizaje se han consolidado en el fortalecimiento en los espacios colectivos para tomar decisiones, recurriendo a recursos jurídicos nacionales e internacionales, acciones de resistencia civil pacífica, haciendo a un lado los partidos políticos que sólo han generado muerte, corrupción y compra de dignidades, se han hecho alianzas con diversos sectores de la sociedad civil, haciendo medios propios de comunicación, policías comunitarias y autodefensas, asambleas y concejos populares, cooperativas, el ejercicio y defensa de la medicina tradicional, el ejercicio y defensa de la agricultura tradicional y ecológica, los rituales y ceremonias propias para pagar a la madre tierra y seguir caminando con ella y en ella, la siembra y defensa de las semillas nativas, foros, campañas de difusión y actividades político culturales.

Ése es el poder de abajo que nos ha mantenido vivos y es por ello que conmemorar la resistencia y rebeldía es también ratificar nuestra decisión de seguir vivos construyendo la esperanza de un futuro posible únicamente sobre las ruinas del capitalismo.

Considerando que la ofensiva en contra de los pueblos no cesará sino que pretenden hacerla  crecer hasta haber acabado con el último rastro de lo que somos como pueblos del campo y la ciudad, portadores de profundos descontentos que brotan también en nuevas, diversas y creativas formas de resistencias y de rebeldías es que este Quinto Congreso Nacional Indígena determinó iniciar una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción.

Ante todo lo anterior, nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país. 

Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos.

Es el tiempo de la dignidad rebelde, de construir una nueva nación por y para todas y todos, de fortalecer el poder de abajo y a la izquierda anticapitalista, de que paguen los culpables por el dolor de los pueblos de este México multicolor.

Por último anunciamos la creación de la página oficial del CNI en la dirección www.congresonacionalindigena.org

Desde el CIDECI-UNITIERRA, Chiapas, octubre de 2016

Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Ejército Zapatista de Liberación Nacional


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12/10/16

EZLN-CNI, 20 años trazando caminos

Zapatistas en el Caracol de Morelia, Chiapas. Foto: RZ
 
Haciendo Historia. Notas de Radio Zapatista. Nota 4.

Por: Eugenia Gutiérrez, colectivo Radio Zapatista.

México, 12 de octubre 2016.


Hacía calor aquel sábado en la gran Tenochtitlan. Habían pasado 504 años desde que Europa tropezó con esta isla gigante, cuna de civilizaciones. Era 12 de octubre de 1996. Una multitud se reunía en el zócalo de la Ciudad de México para escuchar a la comandanta Ramona. Mirando directo hacia la catedral y el Templo Mayor, su voz dudaba en español y se afirmaba plena en tzotzil. “Queremos un México que nos tome en cuenta como seres humanos, que nos respete y reconozca nuestra dignidad”, nos dijo.

Un día antes, ella había representado al Ejército Zapatista de Liberación Nacional ante centenares de delegadas y delegados cuando nació el Congreso Nacional Indígena. En su intervención en el zócalo, Ramona anunciaba palabras cuyo “paso es muy grande”, palabras que caminan “muy lejos”. Desde ese octubre del 96, el EZLN consolidó su alianza con muchos pueblos originarios de México. Con esos pueblos redactaron los Acuerdos de San Andrés. Con ellos advirtieron y cumplieron “nunca más un México sin nosotros”. Con ellos celebran ahora 20 años de trabajo organizado en defensa de la vida y del territorio.

Porque hay palabras que trazan caminos.
 
En su primer katún se han citado en tierras mayas. El CIDECI-Unitierra abriga entre cerros tranquilos a representantes de los pueblos amuzgo, binnizá, chinanteco, chol, chontal, coca, cora, cuicateco, kumiai, mam, matlazinca, maya, mayo-yoreme, mazahua, mazateco, mepá, mixe, mixteco, nahua, nasaquue-nasa, ñahñú-ñatho, popoluca, purépecha, rarámuri, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tzotzil, wixárika, yaqui y zoque provenientes de México, Guatemala y Colombia. Curtidos por siglos de racismo, estos pueblos no queman tiempo en lamentos sin rumbo. Describen lo que han hecho en 20 años, invitan al trabajo unido, reflexionan sobre sus luchas y se proponen mutuamente corregir y avanzar.

En la inauguración hay saludos desde las cárceles. Se lee un mensaje de compas presos del Movimiento por la Libertad de los Defensores del Agua y la Vida de San Pedro Tlanixco (Estado de México), quienes llevan décadas en prisión. Algunos de ellos, como Rómulo Arias Mireles, Pedro Sánchez Berriozábal y Teófilo Pérez González, están sentenciados a más de cincuenta años. Desde la región de los Loxichas, la voz de Álvaro Sebastián llega a través de su hija Érica. Su padre lleva 19 años preso en Oaxaca. Este dolor templado de los pueblos originarios nos pega también desde Acteal, Colombia y Guatemala, nos habla de persecución, prisión política, desaparición, secuestro, asesinato. Luego las historias de resistencia indígena se entrelazan en lo fundamental, en la defensa del agua, del aire, de la tierra. Son caminos que sortean ataques de gobiernos, de grupos criminales, de empresas estatales, paraestatales, transnacionales. A la distancia, parece que se escarban a mano desnuda, pero quienes trabajan en colectivo entienden que esos caminos se trazan desde la autonomía hacia la libertad.

Porque hay caminos que son lucha.

Ramona en el Caracol
de La Realidad, Chiapas.
 
Allá donde vive y duele lo profundo, Ramona empezó una dura faena. Sus palabras calaron muy hondo en empedrados, tierras baldías y murallas de racismo y misoginia que el zapatismo ha ido transformando en caminos de lucha. A 20 años del nacimiento de este congreso, el sup Moisés transmite el mensaje zapatista en la que es su quinta asamblea conjunta con el CNI. Como voz de los pueblos, hace unos meses nos recordó que “somos carne, sangre y hueso”, igual que cualquier ser humano. Al inaugurar el festival compARTE, Moisés habló de “un dolor inmensamente al parecer incurable de lo que nos hacen los de arriba” y señaló que “nadie nos va curar, solamente nosotras, nosotros mismos”, para lo que “tenemos que trabajar mucho y muy duro”. Ahora, en la celebración de su trabajo conjunto con más de 30 pueblos originarios, Moisés recuerda a Ramona y a otros ausentes: Juan Chávez, Félix Serdán, Ramiro Taboada, Efrén Capiz, 47 jóvenes en Ayotzinapa y muchas personas más: “las mujeres indígenas, la juventud indígena, los adultos y ancianos originarios, nuestros más grandes sabedores y sabedoras, los migrantes indígenas, todos, todas las desaparecidas, asesinadas, maltratadas, humilladas, prostituidas, olvidadas, materia del escarnio, la burla y el desprecio”.

A 524 años del intento de exterminio, el zapatismo mira hacia delante cuando apunta que “es la hora de que estos cielos vuelvan a asombrarse con todos los colores que somos del color de la tierra”, con la “luz que nació en sus manos de los pueblos originarios de esta tierra llamada México”. Y lo dice con una alegría ecuánime, comunitaria y ancestral, como si dijera aquí seguimos, vamos celebrando la vida y la tierra, aquí estamos, boicoteando su valle de lágrimas y trabajando de cara a lo que queremos construir.

Porque hay palabras que trazan caminos de lucha.

Fuente: Radio Zapatista

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Palabras de la Comandancia General del EZLN en la apertura del Quinto Congreso Nacional Indígena

PALABRAS DE LA COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL EN LA APERTURA DEL QUINTO CONGRESO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA, en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el 11 de octubre del 2016


EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
MÉXICO

11 de octubre del 2016.

Compañeros y compañeras del Congreso Nacional Indígena,

Pueblo hermano Wirrarikarri,

Pueblo hermano Nahua,

Pueblo hermano Purépecha,

Pueblo hermano Raramuri,

Pueblo hermano Cora,

Pueblo hermano Mayo Yoreme,

Pueblo hermano Tribu Yaqui,

Pueblo hermano Popoluca,

Pueblo hermano Mixteco,

Pueblo hermano Ñahñú, Ñatho,

Pueblo hermano Coca,

Pueblo hermano Totonaco,

Pueblo hermano Mazahua,

Pueblo hermano Maya,

Pueblo hermano Zoque,

Pueblo hermano Tzotzil,

Pueblo hermano Tzeltal,

Pueblo hermano Chol,

Pueblo hermano Tojolabal,

Pueblo hermano Mame,

Pueblo hermano Binni Zaá

Pueblo hermano Chontal.

Pueblo hermano Chinanteco,

Pueblo hermano Kumiai,

Pueblo hermano Cuicateco,

Pueblo hermano Matlazinca,

Pueblo hermano Mazateco,

Pueblo hermano Mee-paa,

Pueblo hermano Mixe,

Pueblo hermano Nasaquue/Nasa,

Pueblo hermano Amuzgo,

Pueblo hermano Triqui,

Pueblos, naciones, tribus y barrios de pueblos originarios que tenemos como casa el Congreso Nacional Indígena:

Compañeros y compañeras de la Sexta Nacional e Internacional:

Compañeras y compañeros de la delegación zapatista al Quinto Congreso del CNI:

Reciban todas, todos, todoas, el saludo sincero de los hombres, mujeres, niños y ancianos que tenemos como nombre común el del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Y con el saludo reciban nuestro respeto, nuestra admiración, nuestro cariño sincero y sin dobleces.

Queremos primero agradecer a nuestras compañeras y compañeros del CIDECI-UNITIERRA el que al igual que otras veces, en estos días nos brindan cobijo, alimento y espacio para nuestro oído y nuestra palabra.

Compañeras, compañeros, compañeroas:

Hermanos y hermanas:

En estos días cumple 20 años una luz que nació en sus manos de los pueblos originarios de esta tierra llamada México. Esa luz que se llamó y se llama Congreso Nacional Indígena.

En ese nacimiento tuvimos el honor de estar presentes, a través de nuestra inolvidable compañera comandanta Ramona, en donde juntos, pueblos, naciones, tribus y barrios de pueblos originarios, encendimos esa luz.

Luz de organización, de lucha y trabajo y de un largo caminar de pelea con resistencia y rebeldía.

Ya que a lo largo de 20 años de lucha contra del mal sistema capitalista y sus gobernantes, sólo hemos recibido desprecio, represión, despojo y explotación, cárceles, asesinatos, y desapariciones, engaños y manipulaciones.

Y en este aniversario que celebramos con la palabra hermana y compañera, como zapatistas que somos, queremos traer a la memoria a quienes nos hacen falta:

Nuestra finada Comandanta Ramona, el Tata Grande Juan Chávez, el Mayor Insurgente honorario Félix Serdán, el compañero Ramiro Taboada, el hermano Efrén Capíz, y los nombres que toman las ausencias que hoy y siempre nos duelen: las mujeres indígenas, la juventud indígena, los adultos y ancianos originarios, nuestros más grandes sabedores y sabedoras, los migrantes indígenas, todos, todas las desaparecidas, asesinadas, maltratadas, humilladas, prostituidas, olvidadas, materia del escarnio, la burla y el desprecio.

Y junto a ellas y ellos, traigamos también a la memoria la injusticia y la impunidad que, como política de Estado, toman nombre y rostro en los 47 ausentes de Ayotzinapa.

Que se sienten con nosotros, nosotras, todos esos dolores, todas esas rabias que ahora nos convocan y que nos provocan el pensamiento de algo hacer por quienes no están y por quienes van a estar.

Que hablen en nuestros labios, que escuchen en nuestros corazones.

Que en nuestro ser colectivo vivan.

Que en nuestro pensamiento y nuestra acción se sepan acompañados, que lo sientan que no están solos.

Compañeras, compañeros, hermanos, hermanas:

Dijimos hace 20 años.

Nada nuevo vendrá y nacerá en este sistema capitalista para un bien de nosotr@s los pueblos originarios de México y del mundo.

Esos capitalistas nunca buscarán ni pensarán un camino de cambio para una vida mejor para nosotros los pueblos, naciones, tribus y barrios originarios.

Con el sistema capitalista en que vivimos no vendrá nada bueno para nosotros los pueblos pobres del campo y la ciudad.

Dentro de ellos no nacerá lo que necesitamos, lo que queremos nosotros los pueblos originarios de México y del mundo.

Nada esperamos en ellos, más que sólo injusticias, explotación y tantas maldades en contra de nosotros los pobres del mundo.

No habrá nada para nosotros de lo que queremos y lo que necesitamos, en los partidos que ya hay, ni en los dizque nuevos que vendrán, porque son los mismos que se brincan de un partido a otro

Muchas cosas lo vimos y lo pensamos, hace 20 años.

Porque ya la hemos vivido con muertes y desesperación más de 500 años.

Con esto nos demuestra o nos dice, que ya no tenemos nada que esperar en este mal sistema y con sus malos gobernantes, nuestra historia nos dice y nos demuestra en la vida que vivieron nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.

Por eso hace 20 años dijimos que tenemos que construir nuestro propio camino, nuestro propio destino, donde haya libertad, justicia y democracia.

Porque ya no hay ni un tantito nada de que confiar en este sistema capitalista en que vivimos.

En el diálogo nos conocimos, el diálogo que exigió al pueblo de México que dialogáramos con el mal sistema hecho gobierno, que no cumplió su palabra.

Es el mal sistema que nos mostró que desconfiáramos en sus palabras, que ya la vimos más de 500 años, que no cumplen.

Pero nuestro diálogo entre nosotros los barrios, tribus, naciones y pueblos originarios, sí nos sirvió, por eso estamos ahora como Congreso Nacional Indígena.

Hablar entre nosotros los pueblos originarios fue y es muy necesario hoy más que nunca, porque está extendido ahora la destrucción que hacen los capitalistas en contra de la madre tierra y eso significa que seremos destruidos también, porque en ella vivimos.

Dialogar entre nosotras, nosotros, nos hace un bien, nos ayuda de entender, nos ayuda a orientarnos en muchas cosas en la mente de nuestra vida, pero sólo trabajándola da fruto, si no se trabaja no da el fruto, el trabajar es con los pueblos, el fruto es los pueblos que se trabaja organizándose, y luchar, esforzándose, sacrificándose, una y cuantas veces se necesitan.

Si no hacemos ese trabajo, ¿quién lo va a hacer?

Nadie vendrá, bien lo sabemos.

Así lo decimos. Muchas cosas lo sabemos y lo decimos, decimos, por ejemplo. “pelearnos entre nosotros no nos sirve”. Otro, “Divididos no tenemos fuerza”.

Como que ya es su hora de que no sólo quedamos en saber y en decirlos, como que ya es su tiempo de ver lo que está en nuestra vida real: injusticia, miseria, desigualdad.

Quiere que nos organicemos para lograr lo que nos da de entender lo que decimos, o poner en la práctica los pasos para ir corrigiendo y mejorando donde vemos que nos equivocamos.

Compañeros, compañeras del congreso Nacional Indígena, en estos días hace 20 años que levantamos nuestra cabeza con nuestro cuerpo y alma y dijimos a organizarnos y a trabajar luchando.

Hoy creemos que es precisamente estamos aquí por eso, para vernos, escucharnos, que es lo que hemos hecho, cómo la hemos hecho. Qué nos falta por hacer y cómo la vamos a hacer.

En dónde fallamos y cómo lo vamos a corregir y mejorar.

Hoy más que nunca nos necesitamos de estar unidos, campo y la ciudad.

Nuestra trinchera de lucha, trabajo y organización, es donde vivimos en cada pueblo y luego en cada nación, en cada tribu, en cada barrio, como pueblos originarios.

Compañeras, compañeros, compañeroas de la sexta nacional e internacional, pensamos que es lo mismo, nuestra trinchera de lucha, trabajo y organización es donde viven, en cada barrio, en cada escuela, fábrica, en cada hospital y así en cada ciudad, municipio y estado y así.

Esto sólo se logra trabajando y organizándose, ahí donde va nacer el cómo, el qué hacer según la situación en que vivimos

Compañeros y compañeras del Congreso Nacional Indígena, hoy más que nunca necesitamos que continuemos la lucha de como la hicieron nuestros antepasados, Resistencia y Rebeldía, pero ahora por un cambio de verdad que necesitamos los pobres del campo y la ciudad.

Necesitamos construir nosotras y nosotros mismos el mundo que queremos.

Compañeras y compañeros de la sexta de México y del mundo.

Nosotras y nosotros que somos explotados necesitamos estar juntos campo y la ciudad y construir el mundo que queremos.

Pensamos que en eso debemos estar dedicado nuestros esfuerzos, nuestros sacrificios en trabajar y en organizarse, para saber qué hacer en el momento necesario.

HOY NO NOS QUEDA DE OTRA, más que fajarnos en organizarnos nosotros mismos los pueblos originarios del campo y de la ciudad

En especial nosotros los barrios, tribus, naciones y pueblos originarios, ya no tenemos dónde refugiarnos. Somos atacados en el campo y en la ciudad, nadie tendrá dónde refugiarse.

Hoy necesitamos levantar nuestras miradas, entre nosotros mismos los explotados y a organizarnos, trabajar y luchar por estar organizados juntos ciudad y campo

Porque la verdad somos los testigos los pueblos originarios del campo y los de la ciudad, que en el sistema capitalista, no hay nada algo bueno ni en chiquito para una vida mejor para los pueblos originarios y los de la ciudad.

Hoy de verdad nos quieren destruir acabándonos en su esclavitud el capitalismo y al mismo tiempo, acabar de destruir nuestra madre tierra y su naturaleza.

Hoy necesitamos estudiar escuchando, mirando, aprendiendo compartiendo y practicando, dónde y cómo es el mal y dónde y cómo es el bien, esto debe nacer en nosotras y nosotros.

Cómo salirnos del mal y cómo entrarnos en hacer el bien

Estudiar nuestras historias pasadas, para no repetir el mal, sino para corregir y mejorar.

Por muy poderosos que sean los explotadores, pueblo organizado nadie podrá ganar.

Así que compañeras y compañeros del Congreso Nacional Indígena, compañeros, compañeras y compañeroas de la sexta de México y del mundo, hermanos y hermanas de México y del mundo abajo y a la izquierda, a organizarse y a luchar para que haya un mundo mejor, con inteligencia y sabiduría vamos trabajando y construyendo.

Pueblos originarios del mundo, científicos del mundo y artistas del mundo, si nos organizamos podemos salvar al mundo y construir otro mundo más mejor, para eso debemos ser mejores luchadores y luchadoras.

Mientras nos buscamos y hablamos compañeras y compañeros del Congreso Nacional Indígena, nos toca mostrar el ejemplo a nuestras familias de México y del mundo, que no hay nadie quien va luchar para liberarnos, más que nosotros, nosotras mismas. Nos toca mostrar el camino.

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Compañeras, compañeros, compañeroas, hermanos, hermanas:

Que escuche quien quiera escuchar.

Que entienda quien quiera entender.

Porque ahora es la hora de que estos suelos vuelvan a ser sembrados con el paso de los pueblos originarios.

Ahora es la hora de que estos cielos vuelvan a asombrarse con todos los colores que somos del color de la tierra.

Ahora es la hora de que el corazón colectivo que somos, más grande se haga todavía. Que sea casa, consuelo y ánimo de lucha para quien se piensa solo y sin salida.

Ahora es la hora de nuestros pueblos, de nuestras naciones, de nuestras tribus, de nuestros barrios.

Ahora es la hora de recordarle al Mandón, a sus capataces y mayorales, quiénes parieron esta Nación, quiénes hacen andar las máquinas, quiénes crean los alimentos de la tierra, quiénes erigen las construcciones, quiénes abren los caminos, quiénes reivindican las ciencias y las artes, quiénes imaginan y luchan un mundo tan grande donde siempre haya un lugar donde encontrar el alimento, el cobijo y la esperanza.

Escúchenlo bien, entiéndanlo bien:

Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena.

Que a su paso retiemble en su centro la tierra.

Que en su sueño se derrote el cinismo y la apatía.

Que en su palabra se levante la de quien no tiene voz.

Que en su mirada se ilumine la oscuridad.

Que en su oído encuentre casa el dolor de quien se piensa solo.

Que en su corazón encuentre consuelo y esperanza la desesperación.

Que con su desafío se asombre de nuevo el mundo.

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Gracias Congreso Nacional Indígena.

Gracias por su ejemplo.

Gracias por no venderse.

Gracias por no rendirse.

Gracias por no claudicar.

Gracias por su paso hermano, por su oído atento, por su palabra generosa.

Y lo decimos claro que nuestra lucha es por la vida.

Por eso vivimos, por eso morimos, y por eso decimos:

¡QUE VIVAN SIEMPRE LOS BARRIOS, TRIBUS, NACIONES Y PUEBLOS ORIGINARIOS DE MÉXICO Y EL MUNDO!

¡QUE SE ILUMINE DE NUEVO EL COLOR QUE SOMOS DE LA TIERRA!

¡QUE OTRA VEZ SE LEVANTEN LA MIRADA Y EL PASO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA Y DE QUIENES EN ÉL Y CON ÉL SOMOS!

Gracias por su oído, su palabra, su corazón.

Desde el CIDECI-UNITIERRA, Chiapas, México.
A nombre de los ancianos, niños, mujeres y hombres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Subcomandante Insurgente Moisés.
A 11 días del mes de octubre del año 2016.


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Colombia, entre el Nobel, la paz y la guerra, ni sí, ni no, abstención

Marcos Roitman Rosenmann
La Jornada 2016.10.12

Se ha pasado de la euforia, tras la firma de los acuerdos de paz, a un escenario político que pocos oteaban en el horizonte. Tras cuatro años de negociaciones, en los cuales los interlocutores rompieron la barrera de la desconfianza mutua, la voluntad política de acabar con un conflicto que desangra al país desde hace medio siglo emergía con fuerza. La paz dejó de ser una quimera. Cuba, el escenario de las negociaciones, abría la puerta a la esperanza.

El gobierno de Colombia, representante legítimo del Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, rompieron el círculo vicioso. Atrás quedan las experiencias fallidas de paz, la más reciente, la firmada por Belisario Betancourt y las FARC, en 1985. La extrema derecha, los grupos empresariales, grandes terratenientes y ganaderos, sabotearon los acuerdos, entre ellos Álvaro Uribe. La Unión Patriótica, partido emergente que aglutinó a ex militantes de las FARC, se configuró como la tercera fuerza política. Sin embargo, tras sus buenos resultados en las elecciones de1986, serían asesinados más de 7 mil de sus militantes, dos candidatos a presidente, alcaldes, diputados, senadores y jueces.

En los años que dura el conflicto, casi 8 millones de hectáreas han sido expropiadas por la fuerza a sus legítimos propietarios, pequeños y medianos campesinos. El grado de concentración de la tierra, como bien señala Enrique de Santiago, asesor jurídico de las FARC-EP en la negociación, hace que: 53 por ciento de la tierra cultivable esté en manos de 2 mil 300 personas. Por tanto, nada molesta más a los grandes propietarios que oír hablar de las 10 millones de hectáreas que, según los acuerdos de paz, van a ser entregadas y tituladas a los campesinos sin tierra. No se trata de una reforma agraria, ni siquiera de reintegrar las tierras que fueron expropiadas ilegítimamente, es un intento de revertir el proceso y compensar a las víctimas de la guerra.

Hoy los partidarios del no, mismos que boicotearon a los acuerdos de paz de 1985, han ido más lejos, si eso es posible. Su campaña se ha fundado en la mentira, en crear un ambiente de indignación. Juan Carlos Vélez, coordinador del no, mano derecha de Álvaro Uribe, reconoce, en una entrevista concedida al periódico La República, que hicieron una campaña –donde– unos expertos de Panamá y Brasil les dijeron que la estrategia era dejar de explicar los acuerdos para centrar el mensaje en la indignación.

“En emisoras de estratos medios y altos nos basamos en la no impunidad, la elegibilidad y la reforma tributaria, mientras en las emisoras de estratos bajos nos enfocamos en los subsidios. En cuanto al segmento en cada región utilizamos los respectivos acentos. En la Costa individualizamos el mensaje de que nos íbamos a convertir en Venezuela. Y aquí el no ganó sin pagar un peso. En ocho municipios del Cauca pasamos propaganda por radio la noche del sábado centrada en las víctimas.”

La tergiversación del conflicto, el odio y las malas artes han logrado que el no obtenga una ventaja de 56 mil votos entre los casi 13 millones de votantes que acudieron a las urnas. La manipulación de la violencia y la impunidad han sido el eje de su discurso. Esta guerra desigual, que se ha cobrado más de 250 mil vidas, en su mayoría campesinos, dirigentes sindicales, defensores de los derechos humanos, maestros, hombres y mujeres del pueblo. Sin temor a equivocarme, seguramente, un 98 por ciento han sido víctimas de las fuerzas armadas, los grupos paramilitares, los sicarios, los escuadrones de la muerte y los cárteles de la droga.

Narcotraficantes, mutados en propietarios de tierras, hacendados, ganaderos y latifundistas se expanden en complicidad con el poder político, son socios y beneficiarios de los dineros provenientes del crimen organizado. Así se financian campañas presidenciales, diputados y senadores, alcaldes gobernadores y promueven los asesinatos en masa.

Masacres y matanzas han sido descritas en el libro Colombia nunca más. “Humildes campesinos perdían sus ojos, sus victimarios los amarraban a un árbol de cualquier frutal y después de ser ultrajados y golpeados sin descanso y acusados de auxiliar a la guerrilla o de profesar ideas extranjeras, sus ojos eran arrancados a sangre fría (...) y en muchas ocasiones, su lengua cortada como una forma de escarmentar al reo por haber pedido respeto a su vida, a su integridad o por haber denunciado ante las autoridades (...) campesinas eran violadas por uno o varios de estos criminales pertenecientes al estamento gubernamental o pertenecientes a los grupos narcoparamilitares. En ocasiones cuando una mujer estaba embarazada, su vientre era abierto y su pequeño embrión en gestación era tirado al río o a los animales salvajes. Si en el lugar había presencia de niños o niñas, estos eran obligados a contemplar el horrible espectáculo y luego eran asesinados. Las niñas, en la mayoría de los casos eran violadas (...), en regiones más apartadas, las víctimas eran quemadas para evitar la labor de identificación de las autoridades judiciales...”

Después de esta descripción, ¿cómo es posible que 64 por ciento de los colombianos se abstuviesen, que no les importase la vida de sus semejantes? No hay justificación. Se ha invisibilizado la realidad, se convive con la muerte, se pierde el sentido de la dignidad y los valores que confluyen en un proyecto democrático. El no a los acuerdos de paz es reversible. Lo preocupante son los millones de colombianos que han considerado que la paz no es un problema que les atañe. Indolentes, inmunes e indiferentes a las masacres y asesinatos que desangran al país.

Bienvenido el triunfo del neoliberalismo y la deshumanización de la política. Aún así, es necesario continuar.

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11/10/16

Les Borges acull demà una jornada d'activitats contra el Dia de la Hispanitat

S'hi inclourà una xerrada i un documental sobre Mèxic, un vermut musical i dinar popular, organitzat per diverses entitats i establiments locals

Demà, 12 d'octubre, és el Dia de la Hispanitat, la jornada en què Espanya celebra el seu dia nacional i que commemora l'arribada de Cristòfor Colom a Amèrica. Per oposar-se a aquesta celebració espanyola, amb fortes connotacions militars, a les Borges, diverses entitats han organitzat una jornada reivindicativa.
 
L'acte, que tindrà lloc a la plaça de la Capella de les Borges, se centra en l'Amèrica del Sud i, en concret, en Mèxic. A les 11 hores, es farà una xerrada sobre la violència d'estat a Mèxic, a càrrec de l'associació Activistas Independientes Europa-México (AIEM); a les 12 hores hi haurà vermut acompanyat dels ritmes caribenys de Monsieur Pigni; a les 14 hores, dinar amb botifarrada i tast de cuina mexicana i a les 20 hores, passi del documental 'Mirar morir. El ejército en la noche de Iguala', a la sala Maria Lois de la biblioteca municipal.

El dinar està organitzat per l'Ateneu Popular Garriguenc i el vermut pel La Bodega i la cerveseria O'Brothers. Els beneficis que s'aconsegueixin amb aquestes activitats es destinaran a l'ONG Pro-activa Open Arms, que treballa en el salvament marítim de refugiats a la Mediterrània. Qui vulgui assistir al dinar s'hi pot inscriure a La Bodega de les Borges. Caldrà dur els plats i els coberts.

Fuente: Ràdio Les Borges  

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