14/3/14

Creciente descontento social contra los megaproyectos


Francisco López Bárcenas
La Jornada 14/03/2014

Marzo ha sido pródigo en eventos sociales de resistencia ante la megaminería a cielo abierto y otros megaproyectos, que también es una forma de rechazo a las políticas extractivistas en general y en muchos casos representa el esfuerzo por comenzar a construir otra forma de vida, menos mercantilizada y más humana. El día primero del mes, en la agencia municipal de San Luis Beltrán, municipio de Oaxaca, se reunieron varias decenas de organizaciones del estado, con el propósito de analizar la situación nacional y estatal, intercambiar nuestras experiencias de lucha, así como explorar los temas y condiciones que nos permitirán dar forma a iniciativas conjuntas y acciones inmediatas de cambio y transformación social. Dentro de los problemas que analizaron se encuentran los despojos territoriales y de recursos naturales, violación de derechos humanos y las reformas estructurales, tanto las ya aprobadas como las que amenazan implementar.

Dentro de su análisis estuvieron presentes los proyectos de represas y de generación de energía eólica, pero la minería ocupó un lugar preponderante. Y no era para menos, pues en Oaxaca, como en otros lugares, se ha vuelto un problema explosivo. Tan sólo en la región de los Valles Centrales, Tlacolula y Ocotlán, ocho de cada 10 hectáreas están concesionadas; mientras en la Sierra Sur y Costa oaxaqueña, 120 mil hectáreas están en manos de mineras extranjeras y mexicanas. Caso especial es el del istmo, donde además de 20 proyectos eólicos, que han despertado un fuerte malestar social, también existen varias concesiones ya otorgadas a empresas mineras. Como para corroborar los efectos sociales de la megaminería, 10 días después de ese encuentro se presentó en la capital del estado el informe Justicia para San José del Progreso, promovido desde noviembre del año pasado por la Misión Civil de Observación. En dicho informe se constata que San José del Progreso es uno de los pueblos donde más violación de derechos humanos por oposición a la minería se han cometido, con varios asesinatos, detenidos y amenazados.

Pero no sólo en Oaxaca hay descontento y protestas contra la minería a cielo abierto. En la comunidad nahua de Cuauhtapanaloyan, en la sierra Norte de Puebla, entre los días 7 y 9 se reunieron varias organizaciones indígenas y campesinas de todo el país en lo que denominaron Encuentro Nacional Indígena y Campesino por la Defensa de la Tierra y el Territorio, que se opone a la minería, las represas y las ciudades rurales, con que el gobierno intenta invadir la sierra. La preocupación de los reunidos no es para menos: en la región existen alrededor de 89 concesiones otorgadas a empresas mineras mexicanas y extranjeras, algunas de las cuales ya tienen luz verde para comenzar a sacar el mineral, oro, plata, cobre, cobre y zinc, entre los más importantes. Los trabajos del encuentro concluyeron con una marcha en la que participaron cientos de indígenas nahuas y totonacas de esta región poblana, así como indígenas, campesinos, estudiantes y maestros de diversas organizaciones.

Como parte de estas resistencias a los megaproyectos, este fin de semana varias organizaciones han convocado a otro encuentro contra la minería, en la comunidad nahua de Zautla, también en la sierra Norte de Puebla, donde se espera que, como en los anteriores, concurran organizaciones de diversas partes del país, para compartir con los asistentes sus problemas, pero también sus estrategias de resistencia, políticas, jurídicas y demás que tengan, pues en este tipo de luchas no puede excluirse ninguna. Paralelo a éste, en el Cerro de San Pedro, San Luis Potosí, los opositores a la Minera San Xavier realizarán el festival que año con año efectúan para reafirmar su oposición a la minería a cielo abierto, pero también para impulsar una nueva ley minera que, más que llevarla para discutirse en el Congreso de la Unión, se discuta entre los opositores a la minería a cielo abierto, para que refleje sus aspiraciones en este aspecto.

Un asunto que resalta en este tipo de encuentros es que en ellos se han hecho presentes lo mismo organizaciones añejas que bisoñas, situación que bien manejada puede tender un puente entre generaciones de lucha, donde unas aprendan de otras el arte de la resistencia. Otro punto de confluencia es que la mayoría de ellas han declarado a sus territorios libres de minería y muchas han tomado medidas para asegurarse que así sea, como es formalizarlo en asambleas realizadas conforme a la ley, o bien iniciando juicios contra las concesiones ya otorgadas, que es una forma de poner a prueba las instituciones encargadas de hacer valer los derechos. Lo que se enuncia, pero hasta ahora sigue siendo un pendiente muy importante, es cómo le van a hacer los inconformes para tejer la tan necesaria unidad para oponerse a la unidad de las empresas mineras que buscan apoderarse de sus bienes. Porque sin ella, alcanzar el objetivo de vuelve un asunto muy difícil.

-.-

Comunidades rarámuris: agua, territorio, autodeterminación


Víctor M. Quintana S.
La Jornada 14/03/2014

Por más que se esconda, en este país sigue habiendo racismo institucional. Racismo legal, administrativo, procedimental. A pesar de él, las comunidades rarámuris de Chihuahua resisten con paciencia, sin aspavientos. Se movilizan, se asesoran, acuden a las diversas instancias gubernamentales. Tan sólo en las últimas semanas, cuatro comunidades de la sierra Tarahumara han mostrado su músculo tranquilo en la defensa de su agua, su territorio y su autodeterminación.

La comunidad de Huitosachi acaba de ganar un litigio a Fomento Agropecuario Campo Lindo SA de CV y a los hermanos Elías Madero por la titularidad de más de 253 hectáreas en el municipio de Urique. Lograron echar para abajo un fallo contra la propiedad comunal emitido en noviembre de 2013 por el juzgado segundo con sede en Chínipas. Lo apelaron debido a las irregularidades cometidas durante el proceso, sobre todo porque el juez no tomó en cuenta las pruebas aportadas por los indígenas. Ahora la segunda sala civil del Supremo Tribunal de Justicia en el estado de Chihuahua falló a favor de los rarámuris de Huitosachi, y en adelante serán los legítimos propietarios de las tierras, hasta ahora en litigo. En la resolución la autoridad judicial tomó en cuenta las sentencias favorables que los pueblos indígenas de otros países han obtenido en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en relación con el derecho al territorio, así como el Convenio 169 de la Convención Americana de Derechos Humanos, y el Protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos que involucren derechos de personas, comunidades y pueblos indígenas, emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Basada en esa legislación, reconoció que hay elementos jurídicos suficientes para resolver y respetar los derechos de los rarámuris.

Por su parte, la comunidad de San Elías Repechique irrumpió pacíficamente en el Coloquio Nacional de la Lengua Materna para manifestar su inconformidad por la construcción del aeropuerto y el gasoducto de Creel. Solicita al gobierno el respeto a una consulta previa, libre e informada, misma que nunca se dio, para llevar a cabo las obras mencionadas. Los gobernadores indígenas afirman que las instancias gubernamentales no les han reconocido su territorio y han hecho proyectos sin consultarlos, a pesar de que ya hay resoluciones judiciales que así lo establecen. Denuncian que la construcción del aeropuerto afectará el paso de sus niños hacia la escuela y que el gasoducto pasará por terrenos dedicados al pastoreo de ganado y al cultivo de granos para el autoconsumo, sin contar con que atenta contra su forma de vida. Se rebelan contra el turismo invasor que se posesiona de sus territorios y de sus paisajes, convirtiéndolos en una parte de ellos.

Para la comunidad de Bacajípare la defensa de su dignidad comienza defendiendo su derecho al agua limpia y al saneamiento, recientemente incorporados a nuestra Carta Magna. Se acaban de manifestar frente al hotel Parque Aventuras, porque éste y los hoteles de cinco estrellas Mirador, Posada Barrancas y Divisadero, ubicados en la ceja de la barranca del Cobre, desde hace 17 años comenzaron a descargar sus aguas negras en terrenos de la comunidad y han contaminado los manantiales de donde se abastece de agua, provocando muchas enfermedades entre los indígenas. Bacajípare empezó su combate legal por su derecho al agua limpia en 2002. Sin embargo, hasta ahora ni la Conagua ni el gobierno estatal han puesto fin a las descargas, ni las empresas hoteleras han exhibido los correspondientes permisos de descarga conforme marca la ley. La comunidad demanda que el gobierno del estado cumpla los acuerdos tomados con ella desde febrero del año pasado, que Conagua cumpla con su deber, y no simulen que ya se solucionaron los problemas. Para mayor presión, han acudido ya a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Las tres comunidades mencionadas cuentan con el acompañamiento y la asesoría de Contec, asesoría técnica comunitaria.

Por otro lado, el primero de marzo la comunidad de Bakéachi, siempre en pie de lucha, se hizo presente en la capital del estado, como viene haciéndolo desde 2011, para conmemorar el cuarto aniversario del asesinato de Ernesto Rábago, asesor de ellos y compañero de su asesora jurídica, la licenciada Estela Ángeles Mondragón, ambos de la asociación Bowerasa. Tanto en la misa celebrada en lengua rarámuri por sacerdotes redentoristas y jesuitas, como en el rito que llevaron a cabo en la cruz clavada frente a palacio de gobierno en memoria de Ernesto, los bakéachis volvieron a demandar justicia a las autoridades. Reiteraron su determinación de continuar su lucha jurídica y social por sus territorios, de los que ya han recuperado varios miles de hectáreas invadidas por ganaderos chabochis.

Mucho hay que aprender de la acción tesonera y paciente de los rarámuris. Con su resistencia a la globalización unilateral y excluyente en los tres ejes que atraviesan casi todas las luchas indígenas en América Latina: territorio, agua, autodeterminación, nos muestran desde su modestia uno de los caminos para una globalización desde lo local, desde lo comunitario, desde el encuentro con la naturaleza.

-.-

Persiste la violencia contra las personas desplazadas forzadamente del ejido Puebla

Queman casa de familia desplazada

Según información documentada por este Centro de Derechos Humanos, Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), el día de hoy, en el ejido Puebla, Chenalhó aproximadamente a la 01:30 hrs., fue quemada totalmente la casa de la familia de Normelina Hernández López y Macario Arias Gómez - personas desplazadas forzadamente desde el 23 de agosto de 2013 junto con otras 17 familias, en total 100 personas, quienes se encuentran en la comunidad de Acteal, Chenalhó -. Unos días antes, el 7 de marzo de 2014, a las 06:30 hrs. José Cruz Gómez, encontró quemada la puerta del salón de catequesis. Cabe mencionar que estos hechos ocurrieron a pesar de la presencia de aproximadamente 30 elementos de la Policía Estatal Preventiva quienes no se percataron de lo ocurrido.

De lo previamente narrado, este Centro de Derechos Humanos, muestra su preocupación por la persistencia del clima de violencia y por la situación de riesgo en la cual se encuentran las familias desplazadas forzadamente. Ante la gravedad de los últimos acontecimientos, el retorno resulta más difícil.

De la situación responsabilizamos por omisión a las autoridades de gobierno quienes, en lugar de procurar justicia, mantienen y permiten la impunidad lo que genera tensión y violencia.1

Para mencionar algunos ejemplos de impunidad: el 20 de julio de 2013, las mismas autoridades del ejido Puebla detuvieron arbitrariamente a dos Bases de Apoyo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional: Mariano Méndez Méndez y Luciano Méndez Hernández; y a otra persona del ejido: Juan López Méndez, con la falsa acusación de haber envenenado el agua de la comunidad;2 el 21 de agosto de 2013, Manuel Pérez Gómez, párroco de Chenalhó, fue privado arbitrariamente de su libertad durante siete horas y media;3 y el 21 de agosto de 2013, por el nivel de violencia alcanzado se desplazaron forzadamente 17 familias.4

Desde el Frayba hemos manifestado, de manera reiterada, nuestra preocupación ante la falta de acceso a la justicia que provoca aumento de la violencia y el estado de desplazamiento forzado de las 100 personas. Lo anterior significa una violación continuada de los derechos: a la integridad personal, a la libertad de tránsito, de residencia y a la vivienda, establecidos en instrumentos universales promovidos, signados y ratificados por el Estado mexicano entre ellos: la Convención Americana sobre Derechos Humanos en sus artículos 5°, 22°; y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en el artículo 11°, párrafo primero, además de no aplicar los Principios rectores de los desplazamientos internos.

Antecedente:

El 26 de febrero de 2014, en el ejido Puebla, Eduardo Ramírez Aguilar, Secretario General de Gobierno y Víctor Hugo Sánchez Zebadúa Subsecretario de Asuntos Religiosos, entregaron oficialmente el predio de la ermita católica a la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas; en este acto se encontraba Agustín Cruz Gómez Comisariado Ejidal como representante legal del ejido Puebla.

Inicio de los hechos:

El 7 de abril de 2013, en el ejido Puebla, Chenalhó 32 familias creyentes de la religión católica tomaron el acuerdo de iniciar las obras de remodelación y reconstrucción de la nueva ermita, porque la antigua estaba deteriorada lo que implicaba un riesgo para la población. Desde ese día comenzaron una serie de actos de agresiones físicas, detenciones arbitrarias, tratos crueles inhumanos y degradantes, destrucciones, robo y desplazamiento forzado en contra de 17 familias.

-.-

12/3/14

Don Luis


Gustavo Esteva
La Jornada 12/03/2014

Fue uno más de los regalos de los zapatistas. Es un recuento imposible que les debemos: las personas y organizaciones que nos conocimos gracias a ellos aprendemos unos de otros y nos articulamos.

Lo conocí por primera vez en La Realidad. Literalmente. Quizás era la mejor forma de conocernos, chapoteando en el lodo, pasando frío por las noches, compartiendo vivencias de la realidad.

Sabía de él, desde luego. ¿Quién, que anduviera en esos trotes, no había leído Los grandes momentos del indigenismo en México? ¿Quién no se había preguntado, con él, cuál es el ser del indio que se manifiesta en la conciencia mexicana? Publicado en 1949, el libro fue una revelación. Cuando, 30 años después, Luis accedió a regañadientes a la redición, por la insistencia de Guillermo Bonfil, sabía que intentar corregirlo lo llevaría a escribirlo de nuevo; se conformó con advertir al lector de los errores que encontraría en él.

El libro sigue llamándonos: Lo indio como principio oculto de mi yo que recupero en la pasión. Nos sentimos atraídos y atemorizados por el mundo indio, escribe Luis, “porque presentimos que… alberga una realidad oculta y misteriosa que no podemos alcanzar y cuya presencia nos fascina”, porque en él permanece un sentido personal, desconocido y no realizado en la superficie que muestra ante nosotros: su capacidad de trascendencia.

Lo había intuido todo, hace 60 años. Ese mundo se reveló de pronto, espectacularmente, en 1994. Sin perder su misterio, se hizo evidente. Había llegado la hora. Y ahí estábamos, Luis y yo y muchos miles, millones de personas, deslumbrados, dejándonos acariciar por esa luz que nos revelaba quiénes éramos y nos inspiraba el camino.

No puedo separar en el recuerdo de Luis, desde aquellos primeros momentos, la persona y la risa. Había siempre, hasta en los momentos de mayor seriedad, algún síntoma de su prodigiosa vitalidad. A cada paso se sonreía con los ojos y estaba ahí, agazapada, la carcajada incontenible, en que se reía ante todo de sí mismo, pero también del mundo y con el mundo, a la menor provocación.

Nunca abandonó el proyecto de los años cuarenta, cuando el grupo filosófico Hyperión intentaba comprendernos con conceptos filosóficos propios. Arrastró casi toda su vida esa tensión entre el peso casi abrumador de lo universal, que marcaba todo su entrenamiento filosófico, y el empeño de un pensar propio, marcado por la diferencia y la autonomía.

Por esa tensión, por ese empeño, parecía mejor preparado que casi todos para sentipensar el zapatismo, para ubicarlo en un horizonte amplio, filosófico e histórico, y al mismo tiempo captar su originalidad.

Nos hicimos amigos muy pronto. Me sorprendía su infinita paciencia al lidiar con mi atrevimiento de discutir con él, de provocarlo, de hacer que filosofara conmigo, de cuestionar incluso algunas de sus más profundas convicciones. No le importaba que careciera yo de las herramientas técnicas de su oficio.

Los zapatistas multiplicaron las oportunidades de compartencia. Luis fue uno de los tres asesores que recibimos la encomienda de negociar con el coordinador de la delegación gubernamental en el momento último de la negociación en San Andrés. Todas las mesas estaban detenidas: no pasaría nada hasta que se resolvieran puntos esenciales en la nuestra. Luis estaba ahí, como una roca. Los otros dos asesores nos sentíamos cobijados por su presencia. Sus intervenciones puntuales y esclarecedoras fueron decisivas.

Aún se acuerdan de él en San José del Progreso, cuando nos acompañó en una de las primeras luchas de la nueva ola de defensa del territorio que surgió en Oaxaca. Con él y para él, al lado de Fernanda Navarro, su infaltable y lúcida compañera, fundamos un Centro de Estudios Interculturales en la Universidad de la Tierra en Oaxaca, que hizo nacer pegadito a la realidad. Repetíamos la aventura en que Luis nos hizo repensar la idea de nación en la Sociedad Mexicana de Planificación…

Se me hizo cuesta arriba ir a visitarlo en los últimos años. No perdía su prodigioso apetito, una expresión más de su ímpetu vital. De vez en cuando retornaba la carcajada. Se irritaba con sus limitaciones físicas y aún más con las malas pasadas que le jugaba su cerebro lastimado. Pero no lograba escapar de la tristeza, de una especie de depresión que mis historias no aliviaban. Le dolía el país. Profundamente. Sentía en carne propia cómo caía a pedazos. Veía el horror que padecemos con su mirada penetrante. Lo sufría personalmente.

Dijo Marx: los filósofos se han ocupado de interpretar el mundo cuando de lo que se trata es de transformarlo. Algunos, como Luis, escucharon tempranamente ese llamado y pusieron todas sus capacidades filosóficas al servicio de la transformación.

gustavoesteva@gmail.com
-.- 

Pablo Hasel: “Me quieren condenar a 2 años de prisión por hacer canciones y escribir”

A diario hemos de soportar a todo tipo de alimañas haciendo apología al fascismo y no pasa absolutamente nada, al revés, son hasta defendidos por la policía cuando se manifiestan, tienen canales de TV, periódicos, financiamiento público, etc.

Sin embargo, decir que merecen un castigo quienes dejan a familias en la calle, está considerado apología al terrorismo. Me acusan por no sentir pena si les pasa algo a quienes nos condenan a la precariedad o a la miseria. Me juzgan porque no soportan que militemos por acabar con las constantes injusticias y que mi música haga pensar a muchxs.

.

Por Pablo Hasel:

El 10 del próximo mes me juzgan en la Audiencia Nazi-onal por lo que llaman “apología al terrorismo” por unas cuantas canciones y escritos en los que expreso mi odio a los opresores, a los culpables de la intolerable situación que vivimos, a los responsables de un genocidio diario. Avisan con tan poco tiempo para que no podamos preparar una larga campaña por la libertad de expresión, por la absolución.

A diario hemos de soportar a todo tipo de alimañas haciendo apología al fascismo y no pasa absolutamente nada, al revés, son hasta defendidos por la policía cuando se manifiestan, tienen canales de TV, periódicos, financiamiento público, etc. Decir en canciones que los inmigrantes deben ser asesinados como tantos grupos nazis dicen, no está penado y es normal donde la guardia civil acaba de asesinar a 15 inmigrantes. Sin embargo, decir que merecen un castigo quienes dejan a familias en la calle, está considerado apología al terrorismo. Me acusan por no sentir pena si les pasa algo a quienes nos condenan a la precariedad o a la miseria. Me juzgan porque no soportan que militemos por acabar con las constantes injusticias y que mi música haga pensar a muchxs.

Hace dos años y medio fui detenido en la calle y diez policías registraron mi domicilio llevándose multitud de cosas tan peligrosas como libretas, libros, camisetas, fotografías, ordenadores, etc. No sólo mías, también de mi familia. Luego me llevaron a la comisaría de Madrid y tras ser interrogado me dejaron tirado en un calabozo sin derecho a aseo ni siquiera algo para poder tumbarme o taparme. Al día siguiente pasé a disposición judicial y fui liberado con cargos.

Sólo hay un mes para la campaña por la absolución y esta, como el desplazamiento para el juicio, el abogado, etc, tendrá un coste. Por eso dejo una cuenta a nombre de una compañera, pues yo no dispongo de cuenta, para que si alguien quiere hacer una aportación solidaria, la haga por pequeña que sea (2100-0512-02-0101223457 de la Caixa) En este caso hasta lo más pequeño ayuda bastante. En caso de que después del juicio haya sobrado algo, será donado a la solidaridad con los presos políticos. De todas formas, la ayuda a la campaña no sólo puede ser económica, pues denunciar su represión también lo es. Gracias de antemano a todxs quienes echéis una mano en la lucha por la absolución y contra semejante atropello a la libertad más básica.

Que se entere la gente de que en este Estado sólo hay libertad de expresión plena para los fascistas y que detienen y juzgan a personas por expresar sus ideas de justicia social.

Fuente: LaRepública.es

-.-

Pablo Hasél niega en la Audiencia Nacional que sus canciones enaltezcan el terrorismo

Pablo Hasél, en la Audiencia Nacional.- Fernando Villar (EFE)
Público.es

De 25 años y en libertad provisional desde el día siguiente de su detención en 2011, este rapero catalán está acusado de enaleticimiento de grupos como el Grapo. Su abogado pide la absolución apelando a las libertad de expresión. Leer más ...

-.-

Escuela de dignidad


Babel
Escuela de dignidad
Javier Hernández Alpízar

Antes de que empezara el proceso directo y deliberado de la Escuelita Zapatista, el zapatismo del EZLN ya nos había enseñado algunas lecciones que no debemos olvidar. Una muy importante, sin la cual no se pueden entender las otras, es no temer ser impopulares: arriesgarse y arrostrar la impopularidad por defender su verdad en lugar de traicionar a los suyos, a sí mismos, para adoptar, seguir o aparentar un discurso popular (en ese enajenado sentido de lo popular que han impuesto los medios de masas). Decir la verdad no siempre te hace popular; las mentiras son más dulces para muchos oídos y, en ocasiones, decir la verdad simplemente te hace odioso para aquellos que salen descobijados. Digamos que es esa máxima aristotélica: soy amigo de Platón pero más soy amigo de la verdad.

Otra lección es construir un camino propio, una coyuntura propia, tratar de generarla, construirla, tomar la iniciativa, en lugar de irse a donde lleva la corriente, siguiendo a las masas (decían algunos compas en broma, “para masas, fórmate en la fila de las tortillas”). No se trata de ir a donde otros ya han hecho un trabajo y tratar de “arrebatarles” sus bases. Se trata de construir donde hace falta, en donde no ha sido edificada una fortaleza.

Cada movimiento tiene su trayectoria y no es mera cuestión de dar vuelta el timón más a la izquierda o la derecha: si tu carro va para la izquierda, ¿cómo puedes subir tanta tripulación recién importada de la derecha? Pero si otro movimiento ha construido una trayectoria con sus propias fuerzas, métodos, su ideología, sus objetivos, ir a querer arrebatarle la hegemonía donde él ha construido solamente denota la falta de ética y de capacidad de trabajo para organizar algo propio. Hacer un discurso de coyuntura, para no salirse del cuadro, y esperar el momento de tomar las riendas y dominar la escena es, más que mero oportunismo, autoengaño: las fuerzas de izquierda que hacen eso terminan por convertirse en la cola del león que pretendían domesticar y bien encaminar.

Asimismo, los zapatistas nos han enseñado a no usar la violencia contra los otros movimientos, a pesar de que ellos han recibido ataques paramilitares incluso desde partidos sedicentes de izquierda como el PRD, pero, no lo dicen en broma: “no hemos disparado”. Han denunciado, han hablado fuerte e incomodado, pero no han respondido con violencia a los ataques provocadores de esa pseudoizquierda.

No basta con asumir en el discurso los principios del zapatismo, ni con enarbolar conceptos de otros movimientos o tendencias de izquierda que confluyen o simpatizan con el zapatismo actual, porque si un movimiento, desde un pequeño colectivo hasta una gran organización, no construye su propia obra, su propio camino, su propia aportación, en lugar de tratar de desplazar a otros, arrebatarles espacios, disputarles lo ya hecho, no se puede considerar zapatista, recordemos: convencer y no vencer.

Cuando convences, tejes, construyes, sumas, incrementas la fuerza de abajo, pero cuando vences, derrotas, apabullas y aplastas, además de satisfacer el propio ego y machismo, lo que logras es destejer, dividir, alejar, hacer retroceder la fuerza el movimiento social, de la banda, de aquello que deberías estar impulsando a crecer y fortalecerse.

Las veredas de la resistencia autonómica zapatista son más difíciles que el camino estrecho que dicen el budismo o el cristianismo, pero si no podemos caminar por esas veredas autonómicas, al menos debemos tratar de llevar la lucha con ética, con dignidad, con humildad: a la larga quizá eso puede derrotar al poder y cambiar las cosas, porque usar los medios del poder (la violencia, la calumnia, la intimidación) es irse convirtiendo en eso que decimos combatir. No tenemos por qué vernos como nos ve el poder, con el ojo criminalizador de Polifemo.

Recordemos cómo los poderosos no entendían en los diálogos de San Andrés qué es eso de “dignidad”. Si no entendemos y podemos vivir eso, lo demás es fraseología.



-.-

11/3/14

Defensor de derechos humanos del Comité Digna Ochoa sufre agresión y amenazas por parte de integrantes del FNLS en Ocosingo


San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 8 de marzo de 2014.
 
Mujeres de Nueva Esperanza realizan marcha para conmemorar el día internacional de las mujeres y protestar por violaciones a sus derechos humanos.

Defensor de derechos humanos del Comité Digna Ochoa sufre agresión y  amenazas por parte de integrantes del FNLS en Ocosingo.
 
Alrededor de  500 mujeres y hombres indígenas Choles pertenecientes a la organización Laklumal Ixim (Nuestro Pueblo de Maíz) realizaron el día de hoy una marcha en el ejido de Nueva Esperanza, municipio de Tila para conmemorar el 8 de marzo  “día internacional  de las mujeres” y exigir al gobierno que se respeten sus derechos humanos como mujeres.
 
Denunciamos que aproximadamente a las 8:10 am, nuestro compañero Luis Alonso Abarca González, al trasladarse en transporte público al municipio de Tila,  a la altura de la entrada de la ciudad de Ocosingo, fue abordado por integrantes de la OCEZ-FNLS quienes realizaban un bloqueo carretero,  sujetos de dicha organización le lanzaron ofensas verbales y  amenazaron con sacarlo del transporte y agredirlo físicamente. Esta no es la primera ocasión en que compañeros de nuestro Comité Digna Ochoa sufrimos una agresión por parte de integrantes del FNLS, el pasado 7 de octubre de 2013 , nuestro compañero Marcos López Pérez fue agredido por órdenes de integrantes del FNLS. Ante estos hechos, hacemos responsables de la vida e integridad personal de nuestro compañero Luis Alonso Abarca González a la organización denominada Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) en Chiapas.
 
Mujeres del ejido de Nueva Esperanza denuncian que nuevamente personal de la clínica rural del IMSS está violando sus derechos humanos, la doctora Ana Lilia Díaz Grajales se comporta de manera racista y con mal tratos al atender a las mujeres, además de que ha enviado un reporte para darles de baja del programa Oportunidades a 90 mujeres de Nueva Esperanza, como una represalia por haber denunciado mal trato y violaciones de sus derechos humanos anteriormente y estar organizadas en la resistencia contra las altas tarifas de energía eléctrica.

El Comité de Salud, promotoras de Salud y mujeres de Nueva Esperanza le han solicitado en distintas ocasiones a la Dra. Ana Lilia Díaz Grajales para que proporcione información del listado de las “90 señoras que les dieron de baja” del programa Oportunidades, negándose en todo momento a dar esta información a las mujeres.
 
Mujeres denuncian que la mencionada doctora, ha concluido su contrato pero se niega a irse y antes de irse está violando sus derechos humanos al darles de manera arbitraria del programa Oportunidades.

Las mujeres señalaron que “para pesar a los niños y atender a las mujeres exige que lleguen desde las 3 de la madrugada, pero ella llega hasta las 8:30” y les dice “que no te voy a checar la cartilla, a mí nadie me puede correr…y que lástima de las pobres mujeres que están enfermas y que llegan desde la madrugada, ya no es justo que nos las atienda y las ofenda” , y en tono de burla les dice que “es en venganza contra la comunidad por haber sacado a su prima la doctora Elizabeth Mirafuentes Ramírez que también nos maltrataba”.

Mujeres del ejido de Nueva Esperanza exigen que la Doctora Ana Lilia Díaz Grajales que se retire de la comunidad porque no ha respetado su dignidad y sus derechos humanos, y que las 90 mujeres que han sido dadas de baja de manera arbitraria y sin fundamento del programa Oportunidades sean reintegradas.

 Por la defensa de los derechos humanos de nuestro Pueblo

Comité de Derechos Humanos de Base de Chiapas Digna Ochoa

-.-

Foro Internacional de Derechos Humanos, “De la Memoria a la Esperanza”.

Foro Internacional de Derechos Humanos, “De la Memoria a la Esperanza”.

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas; a 14 de febrero del 2014

Compañeras y compañeros:
A nombre del equipo de este Centro, reciban nuestros cordiales saludos deseando que su caminar continué animando la esperanza para nuestros pueblos.

Con alegría les compartimos que durante este año (19 de marzo de 2014), este Centro de Derechos Humanos cumple 25 años de haber sido fundado por nuestro querido Jtatik Samuel Ruiz García (QEPD). Por tal razón, y para celebrar la ocasión, estamos organizando el:

Foro Internacional de Derechos Humanos, “De la Memoria a la Esperanza”.

En dicho Foro, abordaremos 3 grandes temas:
Panel 1: Derechos de los Pueblos Indígenas: Tierra y Territorio.
Megaproyectos (Mineras, Presas, Proyectos eólicos, Infraestructura, Ecoturismo, “Ciudades Rurales Sustentables”, Pagos por Servicios Ambientales)
Derecho a la consulta, derecho al consentimiento libre, previo e informado.
Autonomía y autodeterminación.
Panel 2: Memoria, Justicia y Verdad.
Los límites de la legalidad, los alcances de la legimitidad.
De víctimas a defensores y defensoras de derechos humanos.
Panel 3: Militarización y conflicto armado.
Jurisdicción militar y violaciones a Derechos Humanos.
Estrategias de la guerra de baja intensidad.
Paramilitarización y violencia armada.

Tras escuchar los testimonios de los panelistas trabajaremos en grupos para reflexionar, analizar y compartir las alternativas y propuestas que vemos desde nuestras tareas. Por ese motivo les estamos invitando para que nos acompañen en este Foro que se llevará a cabo los días:

17, 18 y 19 de marzo del 2014 en las instalaciones del Cideci-Unitierra

(Calle camino viejo a San Juan Chamula s/n, Colonia Nueva Maravilla, San Cristóbal de Las Casas)

Deseando contar con su presencia les pedimos que puedan confirmarnos su participación a la brevedad posible, reiterándoles nuestro agradecimiento por su acompañamiento de siempre.

Nota: En caso de no poder acompañarnos les pedimos que nos manden un saludo o mensaje por los 25 años del Frayba, el cual daremos lectura durante los días del evento.

Cordialmente,

Victor Hugo López Rodríguez
Director



 -.-

Libertad a Nestora

Magdalena Gómez
La Jornada 10/03/2014

Justamente en estos días que lamentamos el fallecimiento de Luis Villoro, lo recuerdo cuando en los tiempos de los diálogos de San Andrés, en Chiapas, me preguntó de pronto: Si tú y yo no somos indígenas, ¿por qué estamos aquí? Sin dar tiempo a mi reacción, como buen filósofo, de inmediato se respondió con fuerza porque no queremos ser cómplices. Siempre lo recuerdo porque esa es la aspiración de fondo que guardamos quienes nos comprometimos por lograr un México donde en efecto quepan muchos mundos, muchas culturas, muchos pueblos y lo hagan con la dignidad como premisa.

En ese contexto ubico mi reflexión. De tantas impunidades que coexisten en nuestro país, de pronto parece que a seis meses de la reclusión y aislamiento en un penal de alta seguridad en Tepic, Nayarit, de la comandanta de la policía comunitaria en Olinalá, Guerrero, Nestora Salgado, el Estado ha logrado el objetivo de que se pierda nuestra atención en redoblar la exigencia sobre su liberación. Acusada de secuestro agravado, se ha mantenido hermetismo sobre los fundamentos de tal imputación: si bien en especial su familia ha denunciado las múltiples violaciones al debido proceso que rodearon su aprehensión, ésa sí ejecutada como un virtual secuestro. Sólo la dimensión de la violación a sus derechos humanos individuales sería suficiente para sustentar la decisión de liberarla, además de contar con doble nacionalidad, pues fue migrante en Estados Unidos durante muchos años y ese gobierno también debería mostrar interés en su situación, pero no estamos hablando de una ciudadana francesa muy conocida y muy influyente. Sin embargo, el eje de este caso radica en un elemento que debería ser central en su defensa y en la valoración del Poder Judicial: Nestora Salgado realizó actos de autoridad como comandanta de la policía comunitaria. ¿A qué me refiero?

La Ley 701 de reconocimiento, derechos y cultura de los pueblos y comunidades indígenas, establece que “El estado de Guerrero reconoce la existencia del sistema de justicia indígena de la Costa-Montaña y al Consejo Regional de Autoridades Comunitarias para todos los efectos legales a que haya lugar. Las leyes correspondientes fijarán las características de la vinculación del consejo con el Poder Judicial del estado y de su participación en el sistema estatal de seguridad pública, respetando la integralidad y las modalidades de las funciones que en cuanto a seguridad pública, procuración, impartición y administración de justicia se ejercen por el consejo.

Y agrega: “esta ley confirma el reconocimiento de la policía comunitaria, respetando su carácter de cuerpo de seguridad pública auxiliar del Consejo Regional de Autoridades Comunitarias (…). Consecuentemente, los órganos del poder público y los particulares, respetarán sus actuaciones en el ejercicio de sus funciones como actos de autoridad” (artículo 37). Justamente como autoridad, el 16 de agosto del año pasado Nestora participó en la detención, del síndico Armando Patrón Jiménez, acusado de abigeato y de presunta participación en el asesinato de dos ganaderos, quien fue trasladado a la casa de justicia regional para ser procesado por un sistema comunitario legitimado y reconocido en el estado de Guerrero. Cinco días después fue detenida, junto a 30 integrantes más de la policía comunitaria, y considerada como de alta peligrosidad trasladada al penal ya referido.

Es importante señalar que la policía comunitaria ha estado integrada desde sus orígenes por indígenas y mestizos, y que la Ley 701 reconoció a esa institución y además el derecho a la libre determinación de los pueblos, los cuales han definido desde 1995 las características de su sistema de justicia. Las autoridades municipales de Olinalá han considerado que no aplica la Ley 701 en este caso, pero no es a ellas a quienes corresponde definir tal situación.

Estamos así ante la necesidad de que se aplique de manera efectiva el reconocimiento legal a una institución que los pueblos en Guerrero han construido y reivindican como propia. La legislación estatal es plenamente aplicable, además de la que existe a escala internacional, como el Convenio 169 de la OIT, el cual debe considerarse en el marco de la reforma al ar­tículo primero constitucional en materia de derechos humanos.

Sin embargo, como bien sabemos, no basta con los alegatos jurídicos para hacerse oír por la administración de justicia; por ello, por conducto de su hermana Clotilde, se anunció una campaña internacional denominada Free Nestora, que ya cuenta con organizaciones comprometidas en Estados Unidos, y ella envió un mensaje en el Día Internacional de la Mujer que la retrata en su fortaleza y convicciones: “Protesten y luchen si son humilladas en su trabajo, en su localidad y en su casa (…) Aguanten, no se dejen de nada ni de nadie, no acepten ser discriminadas” ( Milenio, 8/3/14). Reciprocidad obliga.

-.-

10/3/14

La guerra más hipócrita

Hermann Bellinghausen
La Jornada 10/03/2014

Cuando estos años de magnas violencia y corrupción sean pasado y bien enterrado, nuestros descendientes se contarán aventuras de policias y ladrones y se reirán de lo tonto que fue todo aquello (esto), y será la moda vintage. Novelas, series televisivas, video experiencias, o lo que para entonces se haya inventado, tratarán los episodios sinaloenses, michoacanos o tamaulipecos como hace medio siglo alimentaban la imaginación del público con historias de la prohibición en Norteamérica en los veintes y los treintas, embrujados por el síndrome de Chicago y la palabra gángster. Nuestro padres y abuelos ya pudieron ver Los intocables combatir la producción, tráfico y consumo de whisky a sangre y fuego en nombre de la ley y la decencia, y brindar por Elliot Ness con un jaibol o una cuba libre en una mano, y en la otra un Raleigh o un Salem mentolado, pues fumar tabaco aún no era pecado mortal.

Hoy contamos con decenas de miles de cadáveres todavía calientes, las cárceles rebosan pandilleros y mafiosos, los gobiernos fueron rebasados por los distribuidores de enervantes ilegales. ¿Ilegales por qué? Las razones, aún las escritas en la ley, son poco convincentes. En todo caso, quienes las aplican, con sueldos a cargo del erario, no lucen convencidos en absoluto de querer erradicar las drogas, pues políticos, jueces, policías y vociferantes mediáticos las emplean en privado, no pocas veces en exceso irresponsable, impunes para sus propias leyes prohibicionistas.

La audiencia futura comprenderá que todo fue un cotorreo para poner presión a la oferta y la demanda en el jugoso mercado de los estupefacientes. Y lo hará estupefacta, consumiendo las mismas sustancias cuyo trasiego tiene hoy a México en vilo. Ya bastante ridiculizan la prohibición de la mariguana series como Weeds y Breaking Bad, o películas como Savages (Oliver Stone, 2012) que, como El consejero (Ridley Scott, 2013), nos dejan a los mexicanos como sicópatas o idiotas, empeñados en una carnicería por mercar a la mala lo que al norte de la frontera son papas fritas. Acá nos tenemos que chutar fosas de masacres, persecuciones en las cañerías, tomas de pueblos y ciudades, redadas masivas, sitios militares, espionaje. Como si no bastaran las juventudes destruidas por malas sustancias y el vacío intelectual y emotivo que propicia el régimen global: sistemas financieros podridos de raíz; puertos, aeropuertos y aduanas convertidos en pasadizo aceitados, unos fuera y otros dentro de la ley; separos, tribunales y prisiones donde poderoso caballero es don Dinero (o doña Pistola, o llegado el caso don Picahielo). El fermento de cinismo hace prescindibles las vidas humanas, y putas en el imaginario vulgar a todas las mujeres víctimas sistemáticas del pudridero, igual que tanto niño y niña.

Pistola con música ocasional (1994), la primera novela distópica de Jonathan Lethem, nos presenta un futuro norte de California muy parecido al actual, donde los animales son productos genéticamente modificados con cierta inteligencia artificial. Un detective a la Raymond Chandler emprende una investigación sin esperanzas en ese futuro de Philip K. Dick donde todos están pasadísimos en alguna droga de las muchas que distribuye el Estado para tener a la población contenta, fantasía pacheca que se remonta a Aldous Huxley, Ray Bradbury y William Burroughs. Pero a la novela de Lethem ya le pasaron la sicodelia, la guerra colombiana y Trainspoting, y pinta un mundo de gente muy parecida a nosotros: hipnotizada.

La ignorancia supina por maliciosa o prejuiciada de las autoridades sanitarias (todavía hay secretarios de salud como el de la ciudad de México que creen que la mariguana es adictiva y que fatalmente conduce a drogas peores: ¡salud con tequilita y pericazo!) abona las coartadas del poder para ir administrando la cosa de manera rentable, Chapos más o menos, en lo que dura el cuento de hadas y demonios que les funciona al tiro a los piratas banqueros, los gambusinos de las mineras globales, los gesticuladores de los tres poderes y los traficantes propiamente dichos, que dejan a Dillinger y Al Capone a nivel de kindergarden.

Ya se entretendrán nuestros herederos con historias del actual nuevo viejo oeste mexicano-estadunidense, fumándose sus churros, metiéndose polvos y líquidos parenterales, píldoras y papelitos, estupefactos ante nuestro afán tan premoderno por jugar al gato y el ratón con los pliegues de la conciencia, cuando el negocio de los inversionistas y las policías planetarias consiste en controlar el precio de las puertas de la percepción.

De cosas así se nutre la historia de las mentalidades. Ahora consideramos absurdos a la Inquisición española, el esclavismo y la prohibición del alcohol. Algún día se les sumará la ridiculez de nuestro combate a las drogas, en un tiempo (hoy) en que el mundo perdía las nociones de libertad e intimidad a cambio de golosinas ignominiosas (y no me refiero sólo a sustancias).

-.-

Desinformémonos 135

Desinformémonos 135
Periodismo desde abajo



Reportajes México

Hasta siempre, Don Luis: sólo nos queda seguir adelante 
BEATRIZ ZALCE
FOTO: NICOLÁS PEREZ RULFO/ LA JORNADA

Nuevo ataque de las eólicas en Oaxaca 
ALÉSSI DELL’ UMBRIA
TRADUCCIÓN: ARTHUR LOROT


Vigilantes forestales de Milpa Alta, entre árboles y cenizas 
JAIME QUINTANA GUERRERO
FOTO: ERNESTO RAMÍREZ

Paulo Freire y el Subcomandante Insurgente Marcos 
MIGUEL ESCOBAR GUERRERO


Reportajes Internacionales

Desde Kurdistán, las noticias con mirada de mujer 

ALEJANDRO HADDAD
TRADUCCIÓN: DILAN BOZGAN

Pakistán, los ciudadanos contra los drones

UMAR FAROOQ
TRADUCCIÓN: CLAYTON CONN



Fotoreportaje

Migrantes en Estados Unidos, por el derecho a tener derechos  

FOTOS: STEVE PAVEY
TEXTO: DESINFORMÉMONOS 
MÚSICA: LA SANTA CECILIA, “ICE EL HIELO”
PRODUCCIÓN: DESINFORMÉMONOS


Audio

Café en Honduras, abonado con el trabajo de las mujeres  

RADIO PROGRESO/ VOCES NUESTRAS


--
________________________________________________________

http://www.desinformemonos.org

skype: desinformemonos
________________________________________________________
"...desinformémonos hermanos
hasta que el cuerpo aguante
y cuando ya no aguante
entonces decidámonos
carajo decidámonos
y revolucionémonos."
Mario Benedetti
 
-.- 

9/3/14

Continúan las agresiones en el ejido Puebla, Chenalhó, Chiapas.

Queman puerta del salón de catequesis,denuncian familias desplazadas de Ejido Puebla

Entrega de predio a católicos en ejido Puebla

Parroquia de San Pedro Apóstol Mártir
Chenalhó, Chiapas; a 8 de marzo del año 2014

A los defensores de derechos humanos
A los medios de comunicación nacional e internacional
Al Lic. Manuel Velasco Coello gobernador del estado de Chiapas
Al Procurador de Justicia del Estado Lic. Raciel López Salazar
Al presidente municipal de Chenalhó José Arias Vázquez
A la sociedad civil nacional e internacional
A la opinión pública

!Ay de ustedes, que transforman las leyes en algo tan amargo como el ajenjo
y tiran por el suelo la justicia!.
Usteden odian al que defiende lo justo en el tribunal y
aborrecen a todo el que dice la verdad.
Amós 5,10

Los catequistas de la colonia Puebla, coordinadores de catequistas, representantes de zonas pastorales, Consejo Parroquial y agente de pastoral de la parroquia de San Pedro Apostol Mártir del municipio de Chenalhó, Chiapas, denunciamos que el día 7 de marzo del presente, amaneció quemada con gasolina una de las puertas del salón de catequesis y donde están las imágenes de los santos de los católicos de la colonia Puebla.

Creíamos que en la colonia Puebla volvería la tranquilidad y armonía entre hermanos, cuando el día 26 de febrero del 2014, el Secretario general de gobierno de Chiapas Lic. Eduardo Ramírez Aguilar y el Subsecretario de Asuntos Religiosos Lic. Victor Hugo Sánchez Zebadua entregaron el predio de la ermita católica de la colonia Puebla a favor de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas. En dicho acto de entrega del inmueble se elaboró y firmó un acta de acuerdo, del cuál, en el punto 2 dice un fragmento al pie de la letra El C. Agustín Gruz Gómez, Presidente del Comisariado ejidal, en represetanción del Ejido y de la asamblea de Ejidatarios, manifiesta que con la intención de mantener la paz, la unidad y la armonía social en el ejido de Puebla, en este acto hace formal entrega del predio… En este acontecimiento estaba presente también el presidente municipal de Chenalhó, José Arias Vázquez y el síndico Andrés Vázquez Gómez. Y preguntamos ¿Dónde está esa tranquilidad, esa armonía social del que se comprometió el Comisariado Agustín Cruz Gómez?

Ante el incidente que sufrió el salón de catequesis, se confirma una vez más que en la colonia Puebla no existe la paz y la armonía. Es así que denunciamos una vez más que el conflicto por el predio católico suscitado desde el 29 de abril del 2013, las autoridades municipales y estatales, no han tenido la voluntad de resolverlo definitivamente.

La quema de la puerta del salón de catequesis, es la consecuencia de la impunidad que gozan los agresores de nuestros hermanos y hermanas católicos de la colonia Puebla que actualmente viven desplazados en la Tierra Sagrada de Acteal. Nosotros siempre hemos insistido en la aplicación de la justicia, porque la paz sólo puede existir cuando hay justicia. Sin embargo, el gobierno de Chiapas y el secretario de asuntos religiosos y el comisariado Agustín Cruz Gómez, en varias ocasiones nos pidieron que olvidemos las agresiones de las que fuimos víctimas; es decir que seamos cómplices de la violencia.

Queremos mencionar que nuestros hermanos desplazados habían pensado retornar en estos días, pero, debido a la violencia que prevalece en la colonia Puebla, han decidido hasta que exista condiciones de seguridad.

Ante todo, pedimos y exigimos a los 3 niveles de gobierno que actúen de inmediato aplicando la justicia a los agresores de la colonia Puebla. Dándole cumplimiento a los acuerdos firmados el día 15 de febrero, en donde el gobierno estatal y municipal se comprometieron a hacer cumplir la justicia. Ya no permitimos más impunidad como se han dejado en los casos de: agresión y amenazas de quemarlos con gasolina a nuestros hermanos Mariano Méndez Méndez, Juan López Méndez y Luciano Méndez Hernández, cuando fueron acusados falsamente por envenenar el agua de la colonia Puebla; el secuestro y amenaza de muerte a nuetro párroco Manuel Pérez Gómez; la agresión grupo de jóvenes a la caravana civil cuando nuestros hermanos y hermanas intentaron retornar el 20 de agosto del año pasado.

Atentamente
El Pueblo Creyente de la Parroquia de san Pedro Apóstol Mártir

Manuel Pérez Gómez Pedro Jiménez Arias
Victorio Pérez Pérez Antonio Pérez Paciencia
María Guzmán Gómez Elena Vázquez Pérez
Juan López Gómez Juan Pérez Sántiz
Margarita Ruiz Pérez Francisco López Sántiz
Macario Arias Gómez Nicolás Cruz Pérez

-.-

Otra manera de curar

Tetleiczaliztli (el pisoteo de fuego) 

Un remedio para el dolor de espalda en tiempos prehispánicos

 

Patrick Johansson K. Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM

Jornada del Campo

La sapiencia de los pueblos nahuas prehispánicos, en lo que concierne a la herbolaria y a las prácticas medicinales para curar enfermedades y sanar heridas, dejó atónitos a los frailes españoles a mediados del siglo XVI, cuando éstos comenzaron a interesarse en la cultura de los “vencidos” con el fin de detectar los síntomas de lo que consideraban una enfermedad: el culto a sus dioses y los rituales correspondientes.

Los capítulos X y XI del Códice florentino; el Libellus Medicinalibus Indorum Herbis o Códice badiano; la Historia natural de Nueva España, del doctor Francisco Hernández, protomédico del rey Felipe II, y la Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales que sirven en medicina…, de Nicolás Monardes, entre otros documentos, son testimonios invaluables y pruebas fehacientes de la pericia de los antiguos mexicanos en materia de medicina.

Ahora bien, si apreciaban en su justo valor la terapéutica indígena, los frailes fustigaban las prácticas rituales y los conjuros que la acompañaban. Hermosas metáforas y gestos creaban una densa opacidad simbólica en la que quedaba atrapado el mal que se quería curar. Para los frailes, esta parte de la terapia era considerada como diabólica por lo que se perseguía a los médicos indígenas (ticitl) considerados brujos o hechiceros.
Hernando Ruiz de Alarcón, hermano del célebre dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón, dejó un testimonio de prácticas médico-rituales de los indígenas nahuas de lo que es hoy el estado de Guerrero en su obra Tratado de las supersticiones de los Naturales de esta Nueva España, escrita en 1626. En su obra, Ruiz de Alarcón transcribió distintos conjuros en la versión original en náhuatl y en su versión en castellano.

Entre las prácticas curativas que refiere, figuran las que buscaban aliviar los dolores del cuerpo. Un masaje enérgico llamado tepapacholiztli, que consistía en apretar vigorosamente las partes adoloridas bastaba generalmente para aliviar el dolor. Cuando la parte baja de la espalda se veía afectada como consecuencia de un exceso de trabajo o de un enfriamiento y los masajes eran insuficientes, los médicos indígenas aplicaban una cura llamada tetleiczaliztli, literalmente “el pisoteo de fuego”, la cual consistía en “pisotear” la espalda del doliente.

Primero calentaban una piedra o un comal, luego le pedían al paciente que se extendiera de bruces en el suelo “desnudo todo el cerro”. El médico mojaba un pie “cuyos callos estaban como las rodillas del camello”. Ponía luego el pie mojado sobre la piedra o el comal muy caliente hasta que el calor penetrara en la carne viva. Comprimía luego vigorosamente con la planta ardiente, y más específicamente con los callos del pie, “los lomos y el espinazo” del paciente, apretando continuamente, y profiriendo las palabras del  siguiente conjuro:


Tlacuele, xihualhuia nahui acatl milintica, in tzoncozahuiztica. Tlacuele, xihualhuia,
àmo tinech-elehuiz; nican nic-hualhuican nopozolcac (àmo tinech-elehuiz): ica noconpehuiz xoxouhqui coacihuiztli, yayauhqui coacihuiztli in ye quipopoloznequi in teteo inpiltzin: nimitzpopoloz, nimitztlàtlatiz.

“Ea, ya ven acá tú las cuatro cañas que echan llamas y tienes el cabello rubio: ea ya ven y advierte no me codicies; aquí traigo mi esponjado calcañar o callo, no te emplees en él, porque contigo, y con él pretendo apartar y quitar de adonde está, el verde dolor el pardo dolor que ya quiere destruir al hijo de los dioses, y por el contario yo te tengo de destruir y quemar.”

“Ea, ya ven acá tú las cuatro cañas que echan llamas y tienes el cabello rubio: ea ya ven y advierte no me codicies; aquí traigo mi esponjado calcañar o callo, no te emplees en él, porque contigo, y con él pretendo apartar y quitar de adonde está, el verde dolor el pardo dolor que ya quiere destruir al hijo de los dioses, y por el contario yo te tengo de destruir y quemar.”

El rubio cuatro cañas era el fuego; el esponjado calcañar: el talón hirviendo que comprimía la espalda; el dolor inasible se volvía aprehensible mediante sus colores. El curandero afirmaba de manera perentoria su voluntad de hacer salir la dolencia (no aniquilar el mal) del cuerpo enfermo.


La sesión duraba hasta que el paciente, sintiéndose aliviado, “canonizaba el milagro de la cura”.


PORTADA: Códice Mendoza











-.-

Libro retrata situación de comunidades indígenas en México

"El Atlas Etnográfico de los Pueblos Indígenas del Noroeste" del INAH, reúne los conocimientos de más de 30 investigadores, quienes han tenido convivencia con los grupos indígenas de diversas comunidades.
.
Se aborda su diversidad cultural y la adaptación de estos pueblos al siglo XXI,
al igual que el despojo continuo de sus recursos naturales y simbólicos que
los caracteriza..
(Foto: Archivo )

El Universal

"El Atlas Etnográfico de los Pueblos Indígenas del Noroeste".
.
En dicha publicación más de 30 investigadores reunieron y condensaron sus conocimientos obtenidos en años de convivencia con los grupos indígenas de diversas comunidades, de acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Se aborda su diversidad cultural y la adaptación de estos pueblos al siglo XXI, al igual que el despojo continuo de sus recursos naturales y simbólicos que los caracteriza.

Las situaciones de regiones del país como Sonora, el norte de Sinaloa, Baja California, la Sierra de Chihuahua, e incluso los estados norteamericanos colindantes de Arizona y California, fueron plasmadas en las más de 500 páginas editadas de la publicación.

La integración de estos materiales estuvo a cargo de Alejandro Aguilar Zeleny y José Luis Moctezuma Zamarrón, antropólogos del Centro INAH Sonora.

Se encargaron de reunir las líneas de investigación del proyecto Etnografía de los pueblos indígenas en el nuevo milenio, que desde hace 15 años impulsa la Coordinación Nacional de Antropología del INAH.

Moctezuma Zamarrón, conocido entre colegas y amigos como "El Vaquero" , ha dedicado 34 años a la investigación de diversos pueblos como los yoreme (mayo) y los kikaapoa (kikapú).

La dificultad radica en la enormidad y diversidad etnocultural existente y contrastante en cada una de las regiones. En el noroeste del país, por ejemplo, existe todo un mosaico de grupos, lenguas, patrones, territorialidad y ritualidad, destacó el también doctor en Antropología lingüística.

En esa región se encontraron descendientes de sus primeros habitantes, entre ellos los tohono o'odham (pápago) , comcáac (seri) , yoreme (mayo) , yoeme (yaqui) , macurawe (guarijío) , o'oba (pima) , kuapak (cucapá) , kiliwa, jaspuspai (paipai) y ti'pai (kumiai).

Además, esta diversidad cultural se enriqueció con la llegada de migrantes indígenas provenientes del sur del país como mixes, mixtecos, nahuas, triquis y zapotecos, al igual que los kikaapoa (kikapú o kickapoo) , originarios de la frontera de Coahuila y Texas.

Desde el siglo XX, todos esos grupos han resistido a presiones bajo la inferencia de una modernidad que los sitúa como obstáculo para el desarrollo, que por el contrario, han impulsado el proceso regional, expresó Moctezuma Zamarrón.

Para el investigador, los yaquis y los seris de Sonora se han convertido en símbolo de la lucha por su territorio y organización social, sin embargo, los pápagos también defienden el agua, los pimas sus bosques y los guarijíos, actualmente, el libre cauce del Río Mayo, ante el proyecto de una presa.

Ante la paulatina detención, se ha perdido gran parte del mundo simbólico indígena, como el reconocimiento de los ríos Yaqui y Mayo (los principales de Sonora) , al igual que sus cantos y mitos, que representaba toda una tradición oral.

De igual forma, el Huya Ania, llamado "mundo del monte" por los yaquis y mayos, se ha convertido en rentables campos de diversos granos como el trigo y el cártamo, listos para su importación.

En el caso de los mayos, del noroeste mexicano, hace siete años comenzaron a usar tenábaris o sartales en las piernas hechos de hojalata ante la escasez del capullo de la mariposa Cuatro Espejos en la celebración de la Semana Santa, también por el abuso de las tierras de cultivo.

Moctezuma Zamarrón reconoció la adaptabilidad de las comunidades, porque incluso, los yaquis y mayos han hecho parte de sus danzas las máscaras de sátira política, o de payasitos y cholos.

Igualmente, las lenguas indígenas son un elemento primordial de su pensamiento, y al desplazarlas se pierde parte de su identidad. Ejemplo de ello es la lengua mayo, que en un censo del 2000 resultó hablada sólo por un tercio de su población.

La situación del kiliwa y tohono o'odham (pápago) es más alarmante, según el antropólogo, quien en los años 90 logró grabar la voz del último hablante de kikaapoa (kikapú) en Sonora.

Una perspectiva acerca de los orígenes, cosmovisión, organización social y política, ritualidad, economía, arte y medicina tradicional, entre otros aspectos, es lo que registra.

Información relacionada:

ATLAS ETNOGRÁFICO. Cuartoscuro

-.-

Los mayas de Hopelchén

Resisten a la muerte de su maíz, sus abejas y su pensamiento

"En el norte estuvieron estos menonitas. Somos humanos y los queremos como hermanos, pero su forma de trabajar es con la que no estamos de acuerdo, porque es una deforestación indiscriminada. ¿Por qué los echaron para acá? Porque en el norte ya dejaron desiertas las tierras, porque hicieron tantas perforaciones. Ahora allá ya no tienen tierra, no tienen trabajo y nos los echan aquí a Campeche".

La Bestia, Tequisquiapan, Queretaro. Foto: Prometeo Lucero

Gloria Muñoz Ramírez
Ojarasca 08/03/2014

Nosotros ni siquiera sabíamos que aquí en nuestras tierras se estaba sembrando transgénicos, porque nunca el gobierno nos consulta, ni nos avisa o nos pregunta si estamos de acuerdo. Cuando supimos y oímos lo de los transgénicos, que tampoco sabíamos qué cosa eran, ya los teníamos aquí. Luego, a través de nuestra organización, fuimos sabiendo qué cosa es transgénico, qué daño hace y quién lo trae. Entonces nos pusimos alerta y vimos también de los efectos que estaba haciendo en la apicultura”, dice, enfático, José Luis Gutiérrez Fuentes, campesino maya, activista del colectivo Ka kuxtal much meyaj (“Renacer de la organización”).

Y es que a Hopelchén, al oriente de Campeche, llegaron el sorgo y la soya transgénica de la mano del  empresario Jacobo Shakur, quien distribuye la semilla de la trasnacional Monsanto. “Tiene aproximadamente ocho años que nosotros descubrimos que había, de mucho antes no lo puedo decir porque sabíamos que sembraban soya ahí, pero no que era transgénica. Cuando ya empezó la investigación y se regó la noticia de que había transgénicos y qué daños nos hacían, fue que lo vimos. Nuestras abejas y nuestros cultivos están pegadas al terreno de Jacobo Shakur, propietario del Rancho Zenit, y nos empezamos a dar cuenta que el maíz cambió mucho, se ponen las hojas amarillas, la mazorca ya no crece. Antes de que esto sucediera en el municipio, nosotros sembrábamos nuestro propio maíz criollo con el que hemos estado acostumbrados desde que tenemos uso y razón, desde niños. Levantamos muy buenas cosechas y ahora ya no, estamos viendo que es una grave afectación”, explica don José Luis, hombre mayor y curtido en las luchas de estas tierras de la península de Yucatán.

El transgénico, añade, “se sembraba mucho por el norte del país y  pasó lo que va a pasar aquí con nosotros si no nos ponemos alertas y las autoridades no nos ponen atención y no le paran a esta deforestación. En el norte estuvieron estos menonitas. Somos humanos y los queremos como hermanos pero su forma de trabajar es con la que no estamos de acuerdo, porque es una deforestación indiscriminada. ¿Por qué los echaron para acá? Porque en el norte ya dejaron desiertas las tierras, porque hicieron tantas perforaciones. Ahora allá ya no tienen tierra, no tienen trabajo y nos los echan aquí a Campeche. Cuando empezaron a venir se les dio un área donde ellos pudieron llegar y hacer su pueblo y trabajar. Y ahora resulta que ya no sólo están ahí”.

Hopelchén es un municipio con 30 mil habitantes distribuidos en 36 comunidades. Como la mayor parte de los pueblos mayas, aquí se vive del maíz y, además, de la apicultura. Dos actividades que están siendo atacadas por los empresarios de la región, y por los grupos de menonitas que, insiste don José Luis, “ya se regaron por todo el municipio de Hopelchén y el problema es de que ellos no miden la deforestación, tumban con consentimiento de la Sagarpa y de todas esas dependencias que supuestamente están para cuidar el medio ambiente. Ahora, cuando nos toca a nosotros como campesinos, como indígenas de acá del pueblo, entonces sí nos meten a la cárcel, sí se nos sanciona y no se nos autorizan permisos. Ése es nuestro problema, nuestro coraje, porque nosotros cuidamos estas tierras desde que tenemos uso y razón y desde que yo llegué a este lugar que se fundó hace 55 años”.

La deforestación en la región, explica el representante del colectivo Ka kuxtal much meyaj, provoca una contaminación indiscriminada. En lo que eran Las Sábanas “nosotros nunca fuimos a tocar esas tierras porque había mucha fauna silvestre, había venados, armadillos, puerco de monte, jabalí, tejones, había hasta monos. Hicieron la deforestación de cientos de miles de hectáreas. Esas tierras eran nacionales y una parte se las compraron al ejido Pich; otra parte que les compraron a unos pequeños propietarios y a otros se los invadieron y no les pagaron nada”.

Admite: “No sabemos exactamente quién es el dueño, porque cuando van a llegar los supuestos dueños al rancho a todos los trabajadores los corren para que no vean quiénes son los propietarios. Al trabajador de campo le dicen, oiga hoy es día de descanso porque hoy viene el patrón”.

La tala está arrasando con todo lo que era el pulmón de la selva: el jabín, kitinché, tzalam, chaká, xuul, el zapote. Y simultáneamente “se acabaron las aguadas, que son unos grandes hoyos donde se mantenía agua de lluvia y todo eso lo arrasaron. Donde había algunos cerros, los levantan con el pretexto de que quede plana la tierra. Y no estoy hablando de 10 o 20 hectáreas, le estoy hablando de cientos de miles de hectáreas, exactamente no se la cantidad porque empieza aquí y termina en la frontera con Guatemala. Eso nos provocó inundaciones a nuestro pueblo, todo el desconcierto del medio ambiente. Ya no llueve como antes, ya todo se descontroló por la gran deforestación”, lamenta el campesino maya.

La siembra de transgénicos y la deforestación también están afectando de manera preocupante a la apicultura, actividad ancestral maya que pervive a pesar de todo. “El problema”, explica Gutiérrez Fuentes, “es que nos quitan la vegetación que produce la miel y siembran una madera que a nosotros no nos beneficia en nada. San Francisco de Suc-Tuc es de los ejidos que más produce miel en Campeche y produce cientos de toneladas de dulce. Cuando no había esa deforestación teníamos la seguridad de que cada apicultor sacaba su mínimo de 10 o 15 tambores de miel, y ahora producen 2 o 3 tambores. Un tambor tiene unos 7 mil 200 kilos y para producir eso hay que hacer un gran gasto, porque hay que comprarle vitamina a la abeja, el polen artificial, hay que comprar medicamento para la barroa, medicamento para la diarrea de la abeja; el equipo: las cajas, los cuadros, la cera…todo eso incrementa gastos”.

“Resistimos de muchas formas, una es sembrando la conciencia. Es un camino un poco duro pero no imposible, porque vamos a ser no solamente aconsejadores de palabra sino con hechos. Cuando les decimos a nuestros hermanos ‘sabes qué, yo no compro un pollo de esos que viene contaminados de químicos, porque mira mi gallinero, yo tengo gallinas. Yo no compro un huevo, porque mis gallinas lo producen, yo no compro un kilo de carne de cerdo porque tengo mis cerdos y aquí los matamos, comemos y preparamos. Animales que sólo comen maíz, hierbas, agua’. Lo que quieren es acabar con una cultura, pero se les va a torcer el dedo porque no lo van a lograr, así tengamos que ofrendar nuestra vida, lo hacemos, porque no queremos lo que nos está implantando el sistema y que la generación que viene sufra más las consecuencias”.

Fuente: Revista Ojarasca

-.-